El OjO Al Blanco del Iberostar Tenerife 93 – 84 Real Madrid: “Diferentes intensidades, pensamientos y criterios”

Una cronica de: @Javirodespi – planetacb.com

El Real Madrid cosechó su segunda derrota de la semana fuera de casa, esta vez fue en Tenerife, ante un Iberostar que mostró mucha más intensidad, ganas y esfuerzo ante un conjunto blanco que perdió una oportunidad de órdago de acercarse a la segunda plaza tras la derrota del Valencia Basket y es que hoy, los de Pablo Laso y Txus Vidorreta tuvieron diferentes intensidades y pensamientos, como los criterios arbitrales. Vayamos con nuestro OjO Al Blanco.

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El experimento fallido

Laso revolucionó el quinteto del Real Madrid poniendo a Nocioni como alero, siendo acompañado por Thompkins y Reyes en el juego interior, seguramente para evitar otra sangría reboteadora como la sufrida en Barcelona y, principalmente de apoyo al norteamericano que ya sabemos que el cerrar el aro no es su fuerte, sin embargo, de poco le valió la prueba tras las dos faltas cometidas y que le llevaron al banquillo siendo sustituido por Rudy Fernández. Ya no volvió el técnico blanco a usar un experimento que salió “rana” desde el inicio.

Llegar, recibir, tirar

¿Cuántas veces hemos dicho que jugar al intercambio de canastas con el Real Madrid es una muerte segura? Pues muchas, sin embargo, para todo hay una excepción y la encontramos hoy, el Iberostar Tenerife nos sorprendió con un juego muy alejado del que nos mostraba en otras épocas Txus Vidorreta con Estudiantes, con mucha vistosidad, con un gran movimiento de balón si el balance defensivo blanco era correcto y sin renunciar en ningún momento a eso que gusta tanto al público (cuando el balón entra), el llegar jugando y lanzar rápido. La buena prueba de ello fueron los 56 puntos recibidos por los blancos en solo veinte minutos de juego tras un tremendo segundo parcial de 33-18.

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¡¡¡Caos!!!

No se nos ocurre mejor palabra para definir el juego del Real Madrid en este partido, si hablamos de la defensa, las ayudas eran inexistentes, los 1×1 solo permitían que hubiera falta o penetración fácil tinerfeña salvo que se permitieran los triples cómodos de Rodrigo Sanmiguel o de Javi Beirán, al lado débil siempre se llegaba tarde mientras que en la pintura, los blancos echaban muchísimo de menos a Gustavo Ayón donde solo Felipe Reyes y Augusto Lima hacían lo que podían, porque si hablamos de Maurice Ndour o de Thompkins, tendríamos que usar el “copia y pega” de partidos anteriores, nula aportación. Si la vista la echamos en ataque, la cosa tampoco mejora, solo Sergio Rodríguez se echó al equipo a su espalda intentando evitar un naufragio que llegó a ser de hasta 20 puntos en contra, pero si uno está solo y sin ayuda como así ha sucedido hoy, completamente insuficiente el papel del tinerfeño.

La puntilla arbitral

Que el Iberostar Tenerife fue justo vencedor del partido lo sabe cualquiera que vio el partido, siendo superior al Real Madrid en todas y cada una de sus líneas, pero eso no quita que no podamos el lujo de permitir la crítica a un equipo arbitral que no tuvo ningún tipo de criterio a la hora de pitar faltas, convirtiendo en antideportiva una cometida por Llull que era idéntica a otra recibida por Taylor unos cuantos minutos antes o dando una sucesión de técnicas sin orden ni concierto que fue la puntilla que dejó al Real Madrid con la desconexión por completo del encuentro. Todos los que estábamos viendo el encuentro ya supimos que ahí se podía haber terminado el partido.

Pensar en el futuro olvidando el presente

Muchas veces hemos dicho, en partidos anteriores, “éste ha sido el peor encuentro del Real Madrid en esta temporada”, y el de hoy no le anda a la zaga, recordando fantasmas pasados como el del Estrasburgo y alguno que otro más, pero si tuviéramos que buscar las causas, es probable que el nombre sea claro: “Euroliga”, porque ante el desgaste mental de esta semana en Barcelona, con esa derrota en ese encuentro tras extraño e intentar recuperarse a velocidad de vértigo para afrontar a un rival que lleva toda la semana preparando el encuentro con las uñas afiladas y con un pabellón que solo se llena cuando lo visitan los blancos,  no parecen los mejores condicionantes, sin embargo, ésta es una de las grandezas de este equipo, el saber remontar el vuelo cuando las cosas van mal y para ello, nada mejor que pensar exclusivamente en el encuentro del viernes ante Olympiacos.

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Así terminamos hoy, esta semana terminamos con dos derrotas en la buchaca, pero con ganas de que llegue ya el viernes y es que, ya saben cómo es esto, una droga. Sigan disfrutando.