CRÓNICA | Las sombras y las luces: Real Madrid Baloncesto 75 – 67 Olympiacos

Una crónica de: @elcarrildel2

El Real Madrid se ha impuesto (75-67) a Olympiacos, en el partido correspondiente a la Jornada 24 de la Temporada Regular de la Euroliga, en el partido disputado en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid.

Hubo que recurrir, un partido más, a la épica, al toque de corneta, tras un primer tiempo realmente infame de los nuestros, que se quedaron en solo 24 puntos, su peor registro en la Euroliga desde que se juega con este formato. Es, sin duda, algo preocupante. Que por muy bien que lo haga el contrario, no tengamos recursos ni ideas para sobreponernos a esas situaciones, es algo que resulta difícil de concebir.

Se quedaron fuera de la rotación Hanga (lesionado), a más de Taylor y Deck, por decisión de Laso. Olympiacos venía sin conocer la victoria en este 2022, y a un paso estuvo de romper la racha.

Salió el Madrid con un quinteto reconocible, excepción de Causeur. Perdimos el primer balón, que ganó Tavares, pero no estuvieron atentos los restantes para coger el balón. A partir de ese momento, un muestrario de incapacidad en el ataque estático, ese cinco contra cinco que tantos problemas nos viene dando. Y eso que Tavares se despachó con tres tapones en esos compases iniciales. Abalde botaba y botaba para no llegar a ningún lado. Tampoco los griegos andaban finos en ataque. Minuto 10, 10-15.

El segundo cuarto comenzaba con un triple de Yabusele, asistencia de Williams Goss. Fue un espejismo. Llull entraba por Causeur. El partido se rompía en nuestra contra (15-24, a seis minutos del 20). Sloukas superaba a sus defensores. Randolph mal, fallando hasta un tiro libre, al igual que Poirier. 20-36 a 2,40 del final. El recital de triples fallados por los nuestros, digno de estudio. Llegábamos al minuto 20 con un 24-38 (parcial de 14-23), y un colapso total en ataque, sin ideas, sin capacidad para correr, todo reducido a tiros de tres, muchos de ellos fuera de rango, casi desesperados.

Se hacía difícil, visto lo sucedido en los primeros veinte minutos, apostar por el Madrid. Sin embargo, la vuelta de vestuarios mostró a un equipo mucho más agresivo, dispuesto a morir con las botas puestas. Llull salió en el quinteto inicial, y a pesar de su dos de nueve en tiros, fue el encargado de tocar la corneta y tirar de los suyos.

Se fueros reduciendo las distancias mediado el cuarto. Desde los catorce del descanso, estábamos a ocho (37-45, minuto 25 de juego). Entonces, Yabusele, implicadísimo, robo un balón, corrió y la hundió en el aro rival. Llull anotaba de tres para dejar la distancia en cinco. Heurtel y Tavares se animaban y ponían su grano de arena en el arreón. Anotó en penetración el base francés para el 46-49 a 2,32 del minuto 30.

Nos entraron entonces las prisas, y perdimos hasta cuatro ocasiones para ponernos por delante en el marcador. Minuto 30, 50-51 (parcial de 26-13).

El último acto se anunciaba de infarto. Preocupación por la actuación arbitral. Laso había sufrido una técnica, quizás provocada buscando la reacción de los nuestros, Llull una intencionada. Nos poníamos arriba, 58-57 tras un 2 + 1 de Tavares a 7,12 del final.

Imagen: realmadrid.com

Antideportiva de Mckissic, que no se pita tras revisión. Canasta tras pasos de Dorsey, que no se pitan y le cuesta una técnica al banquillo. El arbitraje empieza a ser calamitoso. Mehdi Diffalah es un colegiado con un afán de protagonismo muy peligroso. Sus acompañantes anoche, Pastusiak y Racys, lejísimos del nivel mínimo exigido.

Poirier recibió un codazo que le hizo perder un diente, y tener que abandonar el partido. Lo recogió Yabusele, que se lo mostró a los colegiados. Un auxiliar lo recogió y lo llevó al vestuario. Además de perder un diente, Poirier recibió falta técnica. Ver para creer. Parecían los colegiados empeñados en parar como fuese la reacción del Madrid. Jiménez y Perea sobrevolando el Palacio.

Entró entonces el partido en un toma y daca durísimo. El marcador era un columpio. Revisión para verificar quién había tocado el balón el último por nuestra línea de fondo. Balón para el Madrid. Llull duda en el tiro y envía el esférico a la esquina, para Heurtel, que se ve obligado a lanzar de cualquier manera, fallando. 67-65 a 1,19 del final.

Entonces ocurrió lo ya visto muchas veces. Apareció Rudy para un triple de los suyos (70-65 a 45 segundos). Llull seguiría sus pasos (73-65). Anotarían los griegos para igualar el average, que volcaría a nuestro favor Yabusele con dos tiros libres a falta de 3,7 segundos. Minuto 40, 75-67 (parcial de 25-16).

Habíamos remontado un marcador muy adverso. De las sombras oscurísimas del primer tiempo, a las luces del segundo. En cualquier caso, no parece que tener que recurrir a la épica sea el mejor camino. Claro que también es posible que esta competición sea así. En la Euroliga no hay enemigo pequeño ni posibilidad de paseo militar.

Destacados: Tavares (22 de valoración, 11 puntos, 7 rebotes), Yabusele (16-11-6), Heurtel (15-17).

En el lado negativo, Randolph cuatro minutos en pista, Tompkins cero minutos.

Tiros de campo 15 de 28 (53%), Tiros de tres 10 de 32 (31%), Tiros libres 15 de 18 (83%), Rebotes 41 a 27, Asistencias 15-15, Pérdidas 7-5, Recuperaciones 5-2, Tapones 5-2, Faltas 14-17.

Buenos días a todos. HALA MADRID.