CRÓNICA | Asensio gana tiempo para el Real Madrid: Real Madrid 1 – 0 Granada

Una crónica de: @luismanper

Llegaba el Real Madrid al partido ante el Granada en pleno disgusto por la eliminación copera de San Mamés y con el PSG en el horizonte, por lo que los dos partidos de Liga que quedan hasta la eliminatoria de Champions que marcará la temporada del Real Madrid, se presentaban como un nido de trampas en el que ganar es lo mínimo exigible y perder solo traerá quebraderos de cabeza que aprieten el liderato liguero (si el Sevilla pone de su parte que ayer en Pamplona no fue capaz), aumenten la presión para enfrentarnos al club qatarí y cuestionen aún más la figura de Ancelotti, que a pesar de tener al equipo líder en Liga con cierta distancia sobre el segundo y haber clasificado al equipo como primero en su grupo de Champions, está más cuestionado que nunca por el fracaso copero, parece que algunos no aprenden de lo que les pasó a los vecinos del nordeste cuando despidieron hace dos años a Valverde en condiciones similares, tras estrellarse en la Supercopa de Arabia.

Por si la atmósfera colectiva no fuera ya lo suficientemente tóxica, encima el equipo llegó plagado de bajas tanto por lesión caso de dos pilares del equipo como Benzema y Mendy como por sanción caso de Vinicius, que unidas a las bajas de por gastroenteritis de Lucas Vázquez y Casemiro que se conocieron el domingo por la mañana dejaron al equipo en cuadro, teniendo que apostar Ancelotti por Courtois en portería, dos laterales antaño habituales que llevaban meses sin ser titulares en Liga como Carvajal y Marcelo con Alaba y Militao como centrales, Camavinga en el eje del equipo flanqueado por los incombustibles Modric y Kroos con Rodrygo y Asensio en los extremos y Isco de falso 9.

Imagen: realmadrid.com

Prometía el partido teniendo en cuenta que la ausencia de los dos jugadores que llevan el peso goleador del equipo fueron suplidas sin un nueve puro y apostando la referencia ofensiva a un Isco que lleva años alejado, no ya de su mejor forma, sino de la forma mínimamente exigible a un futbolista profesional, pero debe estar mejorando el malagueño viendo el horizonte de su libertad contractual pues está claro que Ancelotti lo prefiere antes que a Jovic, que por mucho que lo reclame el madridismo twittero hay un hecho incontestable y es que en dos partidos casi enteros contra el Elche en tres días, NO tiró a puerta.

Pero volviendo a Isco, éste se empeñó en no dejar mal a Ancelotti y fue el mejor del Real Madrid en una primera parte anodina en la que la fluidez del equipo dependía de que el malagueño bajara a recibir a su campo y aún así nuestro peligro solo llegaba mediante trallazos lejanos de Asensio y del propio Isco que Maximiano repelió sin contemplaciones, mediante un disparo de Kroos desde una esquina que nadie se esperaba y que salió rozando el larguero y con otra apertura de Kroos empalada por Carvajal para ponerla en el área pequeña que el defensa granadino no se metió en propia de puro milagro pues estrelló el balón en el larguero y el rebote se quedó enganchado entre las piernas del portero luso del Granada cuando Asensio se disponía a empujarla, mientras tanto el equipo nazarí también pudo adelantarse en el marcador por medio de Antonio Puertas que aprovechó un error de Camavinga y el socavón habitual que Marcelo deja en su banda cada partido que juega, para fusilar a Courtois desde la frontal del área, pero afortunadamente el portero belga hizo su paradón de cada partido pudiendo sacar el pie para evitar el 0-1, como luego haría posteriormente salvando un uno contra uno en el que el atacante del Granada se dejó el balón atrás cuando lo tenía todo a favor para adelantar a su equipo.

Imagen: realmadrid.com

Algo se movió en el descanso para que el equipo se diera cuenta que con ese escaso ritmo que llevaba el partido no íbamos a ningún sitio y Ancelotti recogió el guante apostando por Valverde en lugar de Camavinga, y la apuesta le salió redonda porque el uruguayo revolucionó el partido hasta el punto de que se quedó solo ante Maximiano cuando Mateu Lahoz decidió que él también tenía que ser protagonista en el partido y cortó el contraataque por una falta de Valverde en el forcejeo con el defensa que solo vio él en todo el estadio.

A partir de ese momento, el dominio del Real Madrid ya era absoluto y el Granada estaba encerrado en su área achicando balones como podía mientras que al Real Madrid no le quedaba otra que intentarlo desde fuera con potentes disparos tanto de Asensio como de Rodrygo, que empezaba a aparecer tras una hora de partido prácticamente inédito, pero tanto el brasileño como Isco fueron los sacrificados por Ancelotti para hacer caso por fin a Twitter Real Madrid y apostar por Hazard y Jovic, que combinaron bien en los minutos que tuvieron hasta el punto que el Bernabéu reclamó un penalti a cada uno, pero la falta a Hazard fue fuera del área y el disparo de Jovic parece que rebotó en la espalda del central granadino quedando el balón muerto a Asensio para fusilar a Maximiano que volvió a demostrar por enésima vez por qué el Real Madrid hace internacionales a todos los porteros rivales, pero nada pudo hacer ya el internacional portugués cuando el propio Asensio aprovechó un gilicórner que le dejó solo en la frontal del área para sacarse de la manga un impresionante latigazo pegado al poste que el mallorquín celebró con una rabia inusitada sabiendo que probablemente ese gol daría los 3 puntos si el equipo no desperdiciaba una ventaja que el propio mallorquín estuvo a punto de aumentar en el descuento cuando otro imponente trallazo desde la frontal del área saliendo rozando la escuadra, por lo que el marcador se quedó en el 1-0 final distanciando al Sevilla y dando una tranquilidad impagable para preparar los partidos ante el Villarreal y ante el PSG que van a medir las verdaderas aspiraciones del Real Madrid en esta temporada.