CRÓNICA | En reanimación: Deportivo Alavés 1 – 4 Real Madrid

Una crónica de: @MiedoEscenico2

Llegaba el Real Madrid a Vitoria en una situación crítica. Decían que Martin Ødegaard negociaba su cesión al Arsenal, Carvajal, Ramos, Nacho y Valverde se quedaban en Madrid recuperándose de sus dolencias, Zinedine Zidane estaba confinado por dar positivo a COVID y David Bettoni asumía el rol de entrenador, el equipo llegaba con la moral por los suelos tras los fiascos frente a Athletic en Supercopa y Alcoyano en Copa, y nosotros habíamos acertado la alineación inicial en el Videoanálisis. Todo un poltergeist. Por cierto, el once inicial lo configuraban Courtois bajo palos, con una defensa de circunstancias apañada con Lucas Vázquez, Militao, Varane y Mendy; el tradicional centro del campo formado por Casemiro, Kroos y Modrić, y arriba Asensio, Benzema y Hazard. Para más inri, el rival, el Alavés, cumplía exactamente cien años en este día, y eso daba miedito, por la desaforada generosidad que el Madrid muestra en este tipo de eventos con los demás.

Empezó el partido con una presión feroz y una línea defensiva adelantada del Alavés y un remate de cabeza de Joselu que salió alto, y poco más. Aun así, le costaba al Madrid sacar el balón jugado, aunque poco a poco la aparición de Kroos y Modrić en la zona desde la que pivotar y distribuir fue ayudando a ir dándole fluidez al juego. Una volea desviada de Martín Aguirregabiria puso al madridismo en lo peor pero, a partir de ahí, el Madrid comenzó a acercarse al marco defendido por Pacheco, y su primera gran ocasión vino a partir de un desmarque de ruptura de Benzema, un fantástico pase entre líneas de Modrić con el exterior, y un control de espaldas imposible del francés. El viejo Karim recordó las calles de Lyon y trató de tocar el balón por sorpresa, sutilmente, por debajo del portero, pero Pacheco sacó el toque con oficio; el propio Benzema recogió el rechace y trató de batir de nuevo al portero alavesista con un remate más duro, pero entre la mano de Pacheco y el poste, mandaron el balón a córner.

Parecía que el mal fario que venía persiguiendo al Real Madrid en los últimos tiempos seguía acechando a su suerte, pero al sacar ese córner, Kroos volvió a recuperar su vieja calculadora y sus gráficas de parábolas, y Casemiro tiró el muñequito de vudú a la cara de Lejeune, mientras se elevaba con potencia para rematar picado a las redes y marcar el 0-1. Corría el minuto 15, pero tras las últimas experiencias vividas, marcar el primer gol no parecía garantía de victoria para muchos seguidores madridistas. Lo cierto es que el Madrid, desde el gol, siguió creciendo, montado a lomos de la extraña pareja, Kroos y Modrić, Modrić y Kroos, que pilotaron el partido con clase y suficiencia. Otro pase en profundidad para Benzema acabó con una mano milagrosa del portero del cuadro vitoriano evitando el gol del galo, pero la jugada fue anulada por fuera de juego, apenas un par de minutos después del 0-1.

Imagen: realmadrid.com

Hazard comenzaba a recuperar sus cubiletes de trilero, y el equipo se iba animando poco a poco a lanzar pequeños dardos hacia la meta rival. En el minuto 21, otro pase genial de Modrić facilitó una llegada de Mendy frente al portero, que se echó a perder por intentar dar un pase –que no es precisamente una de sus virtudes- a Benzema, pero Lejeune llegó a tiempo de desviar el balón y evitar el gol. Todos vimos que era más fácil tirar a portería, pero quién sabe lo que le pasó por la cabeza al lateral francés. El Madrid apretaba arriba, y Casemiro le había dejado a Kroos sus tijeras de podar, con lo que el teutón iba como un Messerschmitt a cada balón que pasaba cerca. Benzema benzemaba y entraba y salía del área con soltura, volviendo a ser ese futbolista que multiplica opciones a medida que toca el balón.

En el minuto 28, una combinación entre Lucas Vázquez y Hazard por el lado derecho acabó con un remate del belga con la zurda, que salió desviado cerca del otro palo. Aunque el bueno de Eden ya había recibido alguna tarascada para entonces, volvía a mostrar sus trucos en diferentes zonas del campo, y se empezaba a adivinar una sonrisa debajo de su barba. El Madrid no acababa de cerrar el partido, y eso traía malos recuerdos a la parroquia, pero la solución llegó en el minuto 41. Lucas puso un balón raso en diagonal a la frontal del área, Hazard tocó levemente con el tacón, y Karim Beznema, que llegaba apresurado con su frac y su violín a cuestas, controló sutilmente y largó un disparo con efecto, elevado y a la escuadra contraria que, de golpe, acabó con los temores de unos y las esperanzas de otros.

Para acabar de echar el cierre al asunto, en el tiempo de descuento de la primera parte, Kroos usó las tijeras de podar de Casemiro para robar un balón en banda derecha, y lo puso por alto y en profundidad para Hazard. El belga sacó su cubilete, y esperó a que Pacheco desplegara sus tentáculos para cruzar con frialdad el balón a la portería. Ganar 0-3 en el descanso era una sensación casi desconocida para el Madrid 2020-21, y a los madridistas nos sabía a gloria, y nos ayudaba a cerrar algunas heridas de los últimos partidos, dejándolas en meras cicatrices.

Imagen: realmadrid.com

La salida del segundo tiempo del Alavés volvió a estar repleta de empuje e intensidad, especialmente por la presencia de Lucas Pérez, Manu García y Borja Sainz a la vuelta del vestuario. Un remate de Joselu, el primero entre los tres palos del Alavés, abrió las hostilidades y obligó a Courtois a desviar a córner con apuros. Manu García, en apenas tres minutos, volcó y pisoteó a Mendy, pisó por detrás a Kroos y solamente le faltó clavarle un puñal a otro. Del árbitro no hablaré aquí, porque seguro que lo borda @cubelas13 en su crónica arbitral. El caso es que el Alavés empezó a vivir en la fina línea entre la intensidad y el ser leñero, y Manu en eso es todo un artista.

El partido alternaba entre movimiento de área a área y parones continuos provocados por las faltas del conjunto vasco. El caso es que, llegando el minuto 60, una pérdida de balón de Lucas Vázquez propició que Militao saliera a parar a Lucas Pérez, y que, a juicio del árbitro lo hiciera en falta. El saque de falta lo hizo el propio Lucas Pérez y lo puso en un punto en que Joselu, nuestro exdelantero canterano, sabe lo que hay que hacer, que es entrar como un toro loco a cabecearlo. Militao dimitió primero de la marca, y se arrepintió después, pero llegó ya tarde, y el cabezazo del delantero gallego entró inapelablemente en la portería de Courtois. El 1-3 pareció darle aún más vida al Alavés, pero también le hizo dejar más espacios atrás, con lo que el Madrid comenzó a salir al contraataque de vez en cuando.

Bettoni, o Zidane, quién sabe, alguno de los dos, decidió que esa apertura del Alavés podía ser un buen lugar donde Vinicius luciera, además de dar descanso a un Hazard algo más identificable que sus últimas versiones, así que el extremo brasileño entró en el minuto 63 al campo para buscarle las cosquillas a Laguardia. El equipo blanco buscaba en banda izquierda a Vini, pero el que no se encontraba era él, alternando errores en el control con pequeñas filigranas fútiles. Así que fue Benzema el que cayó a ese lugar, en el minuto 70, y el que recibió una apertura magistral –mejor dicho, OTRA apertura magistral- del príncipe croata. Y fue el que se internó en el área, el que hizo crujir, con un toque hacia su derecha, la cintura de Laguardia, y fue el que cruzó el balón a la red con un remate seco, mientras sonaban adagios de violín a su alrededor.

Imagen: realmadrid.com

El 1-4 acabó de convertir el partido en un correcalles, y Bettoni aprovechó para ahorrarle estrés a Modrić y Asensio, e introducir a Isco y Odriozola. El partido acabó sin grandes ocasiones, salvo un buen remate de Lucas Pérez que salió desviado, y poco más. Sin que haya sido un partido especialmente brillante del equipo madridista, al menos ha servido para cortar la dinámica negativa en que venía inmerso, para atisbar síntomas de recuperación de Hazard, y para vivir algo tranquilos una semana. Estamos en reanimación, y en busca de la resurrección. A ver si llega cuanto antes.

 

RESULTADO FINAL

Alavés, 1 – Real Madrid, 4.

 

GOLES

0-1       15’ Casemiro (asistencia: Kroos)

0-2       41’ Benzema (asistencia: Hazard)

0-3       45’ Hazard (asistencia: Kroos)

1-3       59’ Joselu

1-4       70’ Benzema (asistencia: Modrić)

 

REAL MADRID

1     Courtois

17   Lucas Vázquez

3     Militao

5     Varane

23   Mendy

14   Casemiro

8     Kroos

10   Modrić (22. Isco, min. 77)

7     Hazard (20. Vini Jr., min. 63)

9     Benzema

11   Asensio (19. Odriozola, min. 77)

 

ARBITRAJE 

Hernández Hernández (Comité Canario)

Mostró tarjetas por el Real Madrid a Militao (min. 59), Mendy (min. 86) y Benzema (min.87).