CRÓNICA | ✍ REGALANDO PARTIDOS: OLIMPIA MILÁN 81 – 76 REAL MADRID BALONCESTO

Una crónica de: @elcarrildel2

Olimpia Milano se ha impuesto (81-76) al Real Madrid, en el partido correspondiente a la Jornada 26 de la temporada regular de la Euroliga, disputado en la ciudad de Milán.

Juega el Madrid de baloncesto dos tipos de partidos: los serios y los que no lo son. Lo malo es que no nos avisa de cuando tocan los segundos, que por cierto pagamos igual, y así poder dedicarnos a otras cosas, aunque solo sea por evitarnos el disgusto.

El primer tiempo de hoy, en particular el segundo cuarto, subió el nivel de disgusto a berrinche. Ni a posta te sale un espectáculo tan horrible. Y sabemos que un día malo lo tiene cualquiera. Lo malo de este Madrid de Mateo es que ya llevamos unos cuantos, últimamente con la historia de la Copa a cuestas.

Un parcial en contra de 21-0 es indefendible se mire por donde se mire. Ocho minutos y medio sin anotar da para multa a toda la plantilla.

Y fíjense ustedes que el Milán hizo todo lo posible por perder el partido. Al parcial del 18-25 del tercer cuarto, se unió otro de 2-15 en el último acto. Si le añadimos hasta cuatro ataques para ponernos por delante, todos desperciados, más cinco tiros libres fallados, que al menos hubieran servido para igualar el choque.

A lo que no renunciamos fue a nuestra inveterada costumbre de hacer internacional a uno o más jugadores del equipo rival. Esta noche le ha tocado el turno a Shavon Shields, veintinueve de valoración, veintisiete puntos, en su mejor actuación de la temporada y de varias temporadas. Tras él apareció Mirotic, veintinueve de valoración y veintitrés puntos. Parece ser que a ninguno de los dos los conocíamos.

Puestos a no entender, tampoco entiendo la entrada a cancha de Tavares a falta de 1,40 en detrimento de Poirier. Ni la precipitación de Musa en el último ataque, y quizás hasta el último triple de Llull (que por cierto hoy valoró menos cuatro en veinte minutos en cancha). Ni los muchos minutos que Yabusele defendió a Mirotic.

En fin damas y caballeros, que le dimos una alegría al Sr. Messina, que necesitaba una victoria de manera desesperada. Su sonrisa al final y el cordialísimo abrazo a Chus Mateo resultaron elocuentes.

Volvimos a perder en rebotes: treinta y cinco capturó Milán, trece de ellos en ataque, por veintiocho el Real Madrid. Catorce pérdidas, y veinticuatro faltas personales.

Hoy me van a permitir que no incluya la sección de destacados, sencillamente porque creo que no los hubo.

El próximo domingo, a las 12,30 horas, toca jugar contra Breogán a domicilio. Convendría que en la previa nos avisaran de si ver el partido o no hacerlo, y ya pasar directamente a la Copa.

Buenas noches a todos. HALA MADRID.