El OjO Al Blanco del Valencia Basket 87 (1) – Real Madrid 86 (2): El summum del despropósito

Una cronica de: @Javirodespi – planetacb

¿Cuántos errores se pueden cometer en un partido? pues es probable que en el disputado en La Fonteta y que ha acabado con felicidad absoluta para los aficionados taronja, se haya batido un nuevo récord de fallos y no solo del colectivo arbitral, que también tuvo lo suyo, sino de los jugadores, de los entrenadores y hasta del que debería estar apuntando las faltas a quién correspondía en vez de a uno que pasaba por allí, así que vayamos, sin más preámbulo, a por nuestro OjO Al Blanco, el del despropósito.

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Qué bonito se puso esto y qué mal siguió

En un ambiente de gala, con tifo incluido, con miles de gargantas dispuesta a apoyar a su equipo, el único que no podía defraudar era el baloncesto y de eso nos ofrecieron mucho y bueno ambos equipos en el comienzo del partido, si bien es cierto que los locales tuvieron un puntillo a su favor con una mayor intensidad defensiva y que les hacía mandar en el marcador, pero los alley-oops, extra-pass, pases sin mirar y muchos triplazos, nos dejaban muy buenas sensaciones para lo que se barruntaba, pero todo empezó a torcerse cuando una mala caída de Shurna hizo que sufriera una fractura de húmero tras una acción de entrada a canasta en que recibió una falta de Jonas Maciulis que, bajo nuestro entender, en ningún caso tenía intención de hacer daño al jugador valenciano y que fue un cúmulo de mala suerte al caer en pésima posición.

La entrada de Trías y un comisario de mesa que no se entera

Anda el Valencia Basket con muchos problemas en su plantilla por el tema de bajas y hoy, a Shurna se le sumó Diot que andaba renqueante y solo pudo jugar un poco de la primera mitad, así que a Pedro Martínez no le quedó más remedio que dar entrada al veterano Jordi Trías que dio un aire fresco al equipo taronja y, lejos de demostrar falto de ritmo, hizo gala de su instinto para dar unos pases perfectos a sus compañeros y que permitían que el partido siguiera igualado. A ellos se sumó Lucic que fue capaz de cerrar cuarto con un espectacular 2+1 no exento de polémica porque al comisario de mesa no se le ocurrió otra cosa que anotar la falta a Sergio Llull en vez de a Trey Thompkins, algo que no puede permitirse en una liga que aspira a algo.

Los mejores momentos del Valencia Basket

Cuando parecía que el equipo naranja iba a ser una víctima fácil para los madridistas, resultó ser todo lo contrario, en primer lugar porque el Real Madrid se quedó sin una de sus preciadas piezas de las segundas partes como así es Sergio Llull, víctima primero de una falta que no cometió y luego de una técnica porque contestó a un colegiado sobre un presunto flopping de Vives, después porque el Valencia supo jugar bien las situaciones de 2×2 sacando balón fuera y anotando de tres puntos mostrando un gran acierto y finalmente el gran cuarto jugado por Fernando San Emeterio que se “comió” a Luka Doncic sin ningún tipo de miramientos en todas las jugadas en que encaraba el aro.

Oportunidad perdida, jamás ganada

Sin embargo, el Madrid se rehízo y supo volver al partido gracias a conseguir que Ayón entrara más en juego de ataque (prácticamente inédito) y lo sumara a su espectacular defensa con 6 tapones realizadas, uniéndose a ello el trabajo del Chapu Nocioni que resultaba básico poniendo intensidad y aguantando el tirón arbitral a pesar de que también fue sancionado con técnica. Sin embargo el verdadero héroe del partido era Rudy Fernández con un espectacular partido que nos volvió a mostrar al que recordamos pero todavía no hemos visto y de cuya mano, sobre todo en los triples (6/8), fue clave para que el conjunto blanco acariciara la victoria.

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El Chacho no funciona

En un día que Llull estaba fuera y Doncic había vuelto a su tierna juventud, hacía falta al mejor Chacho, pero no estuvo en casi ningún momento salvo alguna acción puntual, demérito suyo en muchos minutos que nos llevaron a la prórroga y que dejaron al Madrid descabezado de dirección con el consiguiente fiasco en las acciones finales que, inclusive, podían haber salido bien si Chapu hubiera metido un triple matador desde la esquina, pero, para mala fortuna de los blancos, no entró.

La prórroga de la locura

El Madrid tuvo la prórroga ganada, además de forma clara, pero el Valencia no se rindió hasta el final y supo sufrir para llevarse la derrota, después ya podemos hablar si Felipe sufrió falta antideportiva o si en el triple ganador de Vives hubieron pasos o pisó línea, pero lo único que debe aprender el equipo blanco es que no puede dejarse escapar una victoria de la forma que la tenía porque todo lo que puede pasar en un playoff es inviable saberlo y 17 pérdidas contribuyen muy mucho a que tu casillero acabe con la primera derrota.

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Así terminamos hoy, la próxima cita nos lleva al jueves a las 21 horas, será el cuarto partido de una serie que veremos si termina aquí o si nos deja con quinto partido el sábado, pero bueno, pase lo que pase, ya saben, nunca dejen de sonreír.