CRÓNICA | Magia Baeza: Real Madrid Castilla 3 – 1 Peña Deportiva

Una crónica de: @Datemus

El Castilla se enfrentaba esta mañana a un dificilísimo compromiso por varias razones. La primera, la acuciante necesidad de distanciarse de unas posiciones de descenso de las que le separaban tan solo un punto, fruto de su irregularidad a lo largo de toda la competición y, en especial, de la pésima racha cosechada durante el último mes. La segunda, el rival, el Peña Deportiva Santa Eulalia de Ibiza, un conjunto recién ascendido y, sin embargo, inmerso en los puestos de play-off de ascenso, que está realizando una gran temporada fundamentada en lo bien pertrechado que juega como local, perfectamente acoplado en su campo de hierba artificial y de dimensiones muy reducidas, del que saca un gran partido. A pesar de que tiene una asignatura pendiente como visitante, el Peña llegaba al Di Stefano tras vencer en campos tan difíciles como el Cerro del Espino y con las credenciales de haber endosado a los nuestros la primera derrota de la temporada, encajada en el encuentro de la primera vuelta allá por septiembre del año pasado.

A la postre, el día de hoy fue el de una de las más grandes promesas de este equipo, mejor dicho, del Castilla y del Juvenil A, con el que alterna actuaciones en especial en la Youth League. A sus 18 añitos, el cordobés Miguel Baeza, que aterrizó en el Infantil B en el año 2012, ha dado un paso de gigante en el derribo del muro de su timidez. Esperemos que le sirva para afrontar con decisión de ahora en adelante todos sus encuentros, añadiendo la determinación que necesita para desempeñar el papel que le tiene reservado la exquisita calidad de su prodigiosa izquierda. Pero antes de adelantar más acontecimientos, empecemos, como es habitual, analizando el once del Castilla.

Raúl planteaba una alineación aparentemente muy ofensiva. Repetían el portero y los defensas. En la medular, desaparecía el doble pivote y Blanco quedó como único medio centro, acompañado de Marvin por la derecha y Fidalgo por la izquierda. Por delante de ellos, tres teóricos puntas: Baeza por la derecha, César Gelabert por la izquierda y Pedro en la posición de ariete.

Dio comienzo el partido y el Castilla trató de tomar la iniciativa desde el primer minuto, lo que facilitó el planteamiento de los ibicencos, que se sentían muy cómodos iniciando la presión en la medular y  aplicándose con mucha disciplina y sacrificio en no dejar ni un milímetro a los centrocampistas blancos. Le costaba muchísimo al Castilla crear juego y los minutos iniciales transcurrían con mucho temor del espectador a que una pérdida local en terrenos comprometidos conllevara el tradicional contragolpe visitante que pusiera la victoria muy cuesta arriba, en especial cuando los centrales tenían que asumir la salida de la pelota.

Hasta el minuto ocho, el Castilla no consiguió profundidad. Fue entonces cuando una pared entre César Gelabert y Pedro, dejó al primero en situación de dar un pase peligrosísimo al área pequeña que sacaron con mucha dificultad los zagueros baleares.

Cinco minutos después, una internada local por la derecha es acompañada de tres jugadores del Castilla pisando el área. El balón cae a uno de ellos, Gelabert, al que se le echa el defensa encima en su intento de control. Cuando la zaga local sacaba la pelota, Fidalgo, extraordinario en el día de hoy, la roba en una posición peligrosa y abre con inmediatez a la frontal del área donde Blanco chuta a puerta sin pensárselo. Seral, el meta visitante, mete una buena mano pero su rechace queda cerca del punto de penalti y Miguel Baeza, el gran protagonista del partido y que apenas había aparecido hasta ese momento, llega rapidísimo para  enviar la pelota a la red. 1-0 que hacía justicia a la mayor iniciativa de los nuestros.

Continuó atacando el Castilla con el mismo planteamiento ofensivo que se convertía, frecuentemente, en un 4-4-2 a la hora de defender, con Pedro y Baeza en punta y Marvin y Gelabert pendientes de tapar las subidas de los laterales rivales.

Tres minutos después, una buena incorporación de Marvin es frenada en falta, en el borde derecho del área grande del ataque madridista y a la altura del punto de penalti. Parecía un balón para el centro y acudieron Fidalgo y Baeza, diestro y zurdo, para no dar pistas de cómo se iba a lanzar la falta. Contra todo pronóstico, Fidalgo saca en corto de tacón hacia atrás para ganar un poco de ángulo para el disparo directo y desde ahí, Baeza, de primeras y sin pensárselo dos veces, golpea prodigiosamente con el interior de su bota izquierda, sacándose de la chistera una rosca espectacular fuera del alcance del arquero Seral, que nada puede hacer sino atestiguar la antesala del hat-trick cordobés que se avecinaba. Golazo de Baeza que espoleó definitivamente su determinación en el resto del choque.

Tras el gol, el Castilla cometió el grave error de echarse atrás y ceder la iniciativa al Peña. Como siempre, los locales no pasaban especiales apuros y hasta deban la sensación de poder salir en contragolpes peligrosos, pero fiar el destino a una defensa tan frágil no parece muy buena idea y comenzaron a llegar las primeras oportunidades visitantes. La primera oportunidad llegó en el minuto 25. Rocha lanza un desmarque en diagonal que ve Blázquez perfectamente. El brasileño gana con facilidad la espalda de Dela y se marcha de él con un quiebro de espaldas que dejó fuera del combate al central local. Al llegar a la línea de fondo, hace el pase de la muerte a la frontal del área donde aparece Pepe Bernal en inmejorable posición, aunque algo forzado, saliendo su disparo a las nubes.  Primer recordatorio de la fragilidad defensiva de los de atrás que, justo es reconocerlo, habían estado serios en lo disputado de encuentro.

En el 28’, acortó distancias el Peña como consecuencia de su dominio desde que el Castilla renunció, con el dos a cero, a tener la iniciativa en ataque. En una segunda jugada con un poquito de fortuna tras un rechace de Dela, la pelota llega a Pipo en la parte derecha del área local, marcado por Guillem. Pipo abre al pico del área si bien en el interior de la misma donde, en un despiste mayúsculo del Castilla, se hallaba completamente sólo David Sánchez. El medio centro disparó a puerta sin pensárselo. Belman paró pero su rechace quedó en las botas de Higor Rocha que no tuvo sino que empujarla a la red. Nuevo despiste en defensa del Castilla, en especial de Fidalgo y Marvin y con un Dela que, posiblemente, se fue también demasiado hacía su propia portería, lo que demuestra lo mal que juega este equipo sin balón ya que, aunque se aplique tácticamente, se despista gravísimamente en momentos que si bien son puntuales, conllevan ocasiones demasiado claras  que, consecuentemente, terminan en la red en un buen porcentaje de los casos. 2-1.

El 2-1 sirvió, sin embargo, para retomar la situación inicial del partido: El Peña renunció a la iniciativa con el mismo interés con que el Castilla pugnó por reconquistarla y, como consecuencia del acuerdo, la creación de juego volvió a ser de los locales.

En el minuto 30, Pedro, que llevaba varios minutos con mucho dolor en su rodilla izquierda a consecuencia de una disputa área, tiene que ceder su puesto por lesión a Pablo. Esperemos que lo de esa rodilla sea sólo un golpe y que Raúl pueda volver a contar con él para el siguiente partido.

En el 38, el Castilla roba la pelota en la frontal y sale rapidísimo al contraataque. Fidalgo ve el desmarque de Gelabert y le pone un buen centro a su carrera. César se va del central del Val por velocidad, sentándolo prácticamente con su amago, pero al tocar el balón se le va la pelota ligeramente larga. El portero Seral se le echa encima con su salida y César opta por quebrarlo a su izquierda en vez de chutar. A pesar de salir muy escorado de la acción, logra disparar con el interior de su zurda a puerta, donde Copete llega para sacar bajo palos. En la misma jugada, Cruz blocó a Pablo impidiéndole concurrir a la jugada como opción de pase para Gelabert, debiendo haber sido amonestado.

Se llegó así al descanso, con cierta inquietud al haberse estrechado un tanteador tan favorable pero, al menos, con el equipo jugando la última fase del primer tiempo mejor que su rival.

El segundo tiempo comenzó como había terminado el primero: los locales no repitieron el error cometido tras el dos cero y, por tanto, conservaron la ambición de cerrar el partido.

En el minuto 50’, Fidalgo se va rápido desde la medular y se apoya en Pablo, que había caído a la banda izquierda. Pablo devuelve con mucha precisión al asturiano a la par que Baeza inicia un desmarque en diagonal de derecha a izquierda a la espalda de los centrales. Fidalgo no desperdicia una oportunidad de satisfacer su condición de asistente y, ejerciendo de diez, con la cabeza levantada como mandan los cánones del dorsal, pone con su habitual precisión quirúrgica una gran pelota para la izquierda de Baeza que, con exquisita calidad y de primeras, manda la pelota a la red exhibiendo toda su clase en la perfecta definición. Golazo colectivo. 3-1.

El Castilla volvió, poco a poco, a ceder la posesión. Sin embargo, esta vez el cuadro local si se mostró serio y sin despistes, y el Peña se veía impotente para crear ocasiones. Antes por el contrario, aparecían los robos y con ellos, las combinaciones rápidas y con espacio de los jugadores más técnicos de nuestro filial. En el 62’, otra excelente combinación entre Gelabert, Fidalgo y Baeza terminó con un centro-chut peligrosísimo de Fran.

En el 68’, Raúl apuntaló el resultado al retirar a un Gelabert muy trabajador por Ayoub, con el que apenas ha contado esta temporada. Pasaba el Castilla a jugar con dos medios centros y a tratar de evitar todo tipo de riesgos.

En el 72’, en uno de los contragolpes de una serie con la que los blancos buscaban ampliar su ventaja, Pablo cae en una jugada muy dudosa que le cuesta la segunda amarilla al central Copete. Expulsión injusta, que compensaba el claro penalti no señalado al borde del descanso por agarrón al ariete local en el saque de un córner.

Tras la expulsión, el Castilla jugó aún más cómodo. Pero en los diez últimos minutos, el Peña sacó la raza de un equipo que se cree el puesto donde está, que se ha ganado a pulso, y puso a prueba con juego directo la capacidad expeditiva y la concentración de los locales, que volvió a hacer aguas en determinados momentos aunque por fortuna, sin la gravedad de otras ocasiones. En el 82’, Dela concede un balón a su espalda fruto de su falta de concentración, que termina sin mayores consecuencias.

En el 87’, Raúl decidió premiar al héroe del partido con la ovación del Di Stefano y dio entrada a Jordi por Baeza, que se marchó recibiendo el merecidísimo aplauso del público madridista. El segundo tiempo del cordobés, lleno de confianza y con espacios, fue un precioso muestrario de controles, quiebros y toques que hicieron las delicias de los espectadores.

En el 88’, un balón robado por Guillem a la altura del área local llega a Fidalgo, que pone para el desmarque de Jordi en el área sólo ante Seral, pero milagrosamente y en un esfuerzo titánico, el central de Val llega a desviar a córner con la puntera antes de que la pelota llegue al interior madrileño.

Así se llegó al final de un partido importantísimo frente a uno de los mejores rivales de la categoría, que permite al Castilla situarse nada menos que a ocho puntos de la cuarta plaza y, en especial, a no sentirse tan cerca de las posiciones de descenso. Esperemos que en adelante el Di Stefano se convierta en un fortín donde el rival tenga dificilísimo puntuar. Con ello llegarían la confianza y, seguramente, los buenos resultados fuera de casa.  Es fundamental no incurrir en los despistes defensivos y en la ausencia de contundencia atrás que venimos padeciendo toda la temporada. Hoy el primer gol ha vuelto a ser demasiado sencillo para el rival, aunque este hecho haya quedado ocultado por la inspiración de Miguel Baeza.

Párrafo aparte merece el cordobés: sin duda, es uno de los jugadores más técnicos del Castilla, tanto en el golpeo, como en el toque o la conducción, que ejerce con extraordinaria belleza. Su izquierda ejecuta a la perfección todas las disciplinas (y eso que no ha estado especialmente inspirado en los saques a balón parado hasta esta mañana). Ojalá que el partido de hoy le sirva para creerse su calidad y para convencerse de que ha de asumir un papel más protagonista en este equipo. Raúl le está dando muchas oportunidades y, ahora, tiene una magnífica ocasión para progresar abruptamente tras demostrarse así mismo de lo que es capaz con sólo dieciocho años.

 

FICHA TÉCNICA


Real Madrid Castilla:
 Belman, Fran García, De la Fuente, César Gelabert (Ayoub, 78’), Fidalgo, Guillem, Blanco, Gila, Marvin, Pedro (Pablo, 31’) y Baeza (Jordi, 88).

Peña Deportiva: Seral, Cruz, D. Sánchez (Loren, 79’), De Val, Fran, Cristeto (Marc Fraile, 54), Pipo, R. Blázquez (Andrada, 67’), Copete, Pepe e Higor.

 

Goles

1-0 (min. 14): Baeza.

2-0 (min. 17): Baeza.

2-1 (min. 30): Higor Rocha.

3-1 (min. 51): Baeza.


Imagenes: realmadrid.com

 

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