FICHAJE «PER ADORATIONEM» (PARTE 2)

Un artículo de: Marcos G.G
Hoy voy con la segunda parte de: FICHAJE «PER ADORATIONEM». En su día usé ese término religioso para relacionarlo con los “expertos” que querían elfichaje de Rodri, que parecía ser obligatorio hacer, por parte del Real Madrid.
Decía de él que “era un jugador tan aclamado por aficionados del Real Madrid y antimadridistas”. Al comienzo de la temporada y hasta el partido contra el Barca (1-2 con él en el campo) teníamos a miles de viudas que inundaban las redes sociales de internet y las de las calles (los bares de viejos) que hoy son difíciles de encontrar, pero… bendita hemeroteca.
Decía de él que “era un jugador tan aclamado por periodistas afines al club y no tan afines”, que me hacían dudar, de lo beneficioso que podría aportar nuestro club. Hoy en día, si jugase de blanco, sigo sin ver dónde colocarle y a quién quitar, además de que tendríamos que cambiar el estilo de juego y la colocación en el campo.
Puede que me siga dejándome llevar por mi corazoncito blanco, pero con su fichaje por el Barca, demostraba que hizo lo que hizo (utilizar “el interés del RMCF”) para conseguir la mejor oferta posible del club catalán. Creo que su pasado atlético le pudo ayudar a no tener ningún tipo de remordimiento a la hora de manipular a la entidad blanca para hacer creer que su interés por venir, era cierto.
Y ahora llega el motivo por el que hago la segunda parte de este artículo, los datos:
Temporada 24-25: 3 lesiones, 282 días de baja y 57 partidos sin jugar.
Temporada 25-26: 5 lesiones, 134 días de baja y 27 partidos sin jugar
En la actual, si contamos que estamos en la 26-27: 1 lesión: “El plazo máximo de recuperación lo marcará la evolución de la lesión”. 4 partidos sin jugar (como mínimo)
Con los puntos que escribí en su día, adaptados a día de hoy, y los datos que he añadido después, yo pregunto: ¿Rodrigo Hernández Cascante, a sus 30 años, era necesario para que el Real Madrid vuelva a ganar Liga y Shempions? ¿Se debía fichar a un jugador teniendo en cuenta todo lo dicho o “per adorationem”?
¡Hala Madrid!







