Un artículo de: Marcos G.G
“Per adorationem”. Tal y como se puede leer en el “Protocolo y Ética de la elección Papal, la expresión latina (por adoración o aclamación) hace referencia a un antiguo método de elección papal que permitía designar al Sumo Pontífice de forma inmediata y unánime en el cónclave, sin necesidad de realizar un escrutinio escrito. Este procedimiento histórico, regulado formalmente en el siglo XVI, consistía en que los cardenales electores, movidos por una aparente inspiración del Espíritu Santo, aclamaban de viva voz y rendían homenaje litúrgico (“adoratio”) a un candidato específico.
Este término tan religioso que traigo hoy viene relacionado con el fichaje de Rodri, que parece ser obligatorio hacer, por parte del Real Madrid. Es un jugador tan aclamado por aficionados del Real Madrid y antimadridistas, por periodistas afines al club y no tan afines, que a mí me hace dudar, y en gran medida, de lo beneficioso que puede ser para nuestro club. Quizás me dejo llevar por un mi prejuicio y mi corazoncito blanco, y también por cosas que he visto de él y no me han gustado, y por cosas que veo del entorno y no me gustan y por datos; sobre todo, por lo datos.
Uno de los puntos que menos me gusta es el de haber pertenecido a la cantera del Atlético, aunque de sabios es rectificar y querer ir a más dentro de la ciudad donde naciste. No sería la primera vez que un jugador cambia de escudo en la capital del Reino de España y «aquí paz y después gloria».
Otro de los puntos es, el famoso Balón de Oro. Regalado por parte de los periodistas que, en ese mismo año, habían lanzado una campaña contra Vinícius hacían que la obtención de ese título por parte del madrileño fuese una forma de ridiculizar al jugador madridista.
Se lo otorgaron por el fair play (comportamiento ético y deportivo), porque, como ya hemos visto en este Mundial, Rodri no es de los que lo tienen. Que se lo digan a Bernardo Silva, ex compañero del City, o a Vini, que no creo que le hiciera mucha gracia ver cómo se burlaba de él en la celebración.
Y ahora llega el motivo que más me echa para atrás: los datos.
Temporada 24-25:
3 lesiones, 282 días de baja, 57 partidos sin jugar.
Temporada 25-26:
5 lesiones, 134 días de baja, 27 partidos sin jugar.
En la actual, si contamos que estamos en la 26-27: o se tiene que tratar de una hernia de discal, y el tiempo para una recuperación, de este tipo de lesiones, varía entre 6 semanas y 6 meses, dependiendo del tipo de tratamiento: conservador (infiltraciones y poco más) o cirugía (endoscópica, 2 a 3 meses; fusión vertebral, 4 a 6 meses).
Con los puntos que he escrito antes y los datos que he añadido después, yo pregunto: ¿Rodrigo Hernández Cascante, a sus 30 años, es necesario para que el Real Madrid vuelva a ganar Liga y Shempions? ¿Se debe fichar a un jugador teniendo todo lo dicho en cuenta o “per adorationem”?
¡Hala Madrid!








