CRÓNICA | MOURINHO Y EL SENADO MADRIDISTA: REAL MADRID 4-0 MÁLAGA
Una crónica de: @MiedoEscenico2
Llegaba el domingo y volvía a jugar el Madrid en el Santiago Bernabéu, otra vez contra un equipo vestido de blanquiazul, esta vez el recién ascendido Málaga, rival vinculado al madridismo a través de la eterna figura de Juanito. José Mourinho consiguió, con su alineación de hoy, sacudir las redes sociales y generar que los vinagres, los oficialistas, los haters y hasta los mourinhistas académicos le arreasen: el tipo se atrevió a poner un once compuesto por jugadores de la temporada pasada, sin un solo fichaje, a excepción de Cucurella. Al lateral izquierdo internacional le acompañaban Trent, Rudiger y Huijsen en la línea defensiva por delante de Courtois. El doble pivote lo formaban Camavinga y Valverde, y en la línea de medias puntas, Brahim, por la derecha, complementaba a Bellingham y Vinicius; y, arriba, Mbappé, una vez más. El senado madridista tuitero dictaminó que, sin Arda Güler y sin Bernardo Silva, el Madrid sería incapaz de jugar bien o de ganar. Faltaría más.
Lo cierto es que al Madrid le costó un poquito meterse en harina. Se le veía algo torpe en la conexión entre los jugadores, el balón se desplazaba lento, y conseguía llegar al área rival, pero apenas generaba peligro, a excepción de un remate de volea de Trent, en el primer minuto, que salió cerca de la escuadra. Al cuarto de hora de partido, ocurrieron dos cosas: la primera, la ocasión más clara del partido hacia ese momento, con un remate de Joaquín que salió levemente desviada de la portería de Courtois; la segunda, el despertar del coloso. El Duque de Bellingham alzó los brazos, pidió al equipo que colaborase, e inicio un recital individual que apenas duró quince minutos, pero ¡vaya quince minutos! El de Birmingham cogió un balón, en el minuto 19, pugnando con Recio, se fue del defensor malacitano, y se internó en el área, ahora con amagos de remate, ahora con amagos de regate, hasta encontrar una buena aspillera desde la que cruzar el balón por debajo de las piernas del portero y hacer subir el 1-0 al marcador. La simulación exagerada de Recio y las protestas del cuadro visitante no sirvieron de nada y el VAR confirmó que el teatro se quedaba fuera del fútbol, permitiendo que el estadio entonara el “Hey Jude”.

Imagen: realmadrid.com
En el minuto 26, vino otra jugada en la que el Madrid cargó el ataque por la banda derecha, y un pase de Brahim le valió a Mbappé para girarse y encañonar hacia la portería. El rechace, a duras penas, de Herrero, salió por los aires y allí apareció el Duque de Bellingham para elevarse sobre todos, y cabecear hacia la portería. El intento de despeje de Puga dio en Herrero que, intentando pararlo, introdujo el rechace en su propia meta y se marcó el 2-0. Unos minutos después, una jugada iniciada por Camavinga, también en el flanco derecho, permitió a Mbappé recibir de espaldas, girarse y ponerla para la entrada de Trent por banda; el centro del inglés al corazón del área fue perfecto, y Mbappé solamente tuvo que poner el pie en la posición adecuada para que le saliera un remate cruzado, tenso y colocado que hizo inservible la estirada de Herrero, llevando el 3-0 al marcador a la media hora de partido. De ahí al descanso, el Madrid siguió haciendo intentos de ampliar la ventaja, y el Málaga también se estiró, aunque su máximo botín fue un remate de Rafa Rodríguez a la base del palo en el minuto 42.
Después del descanso, tanto locales como visitantes siguieron intentándolo, pero, ya fuera porque unos no querían hacer demasiado destrozo y el resultado les valía, o porque otros no acababan de encontrar la forma de hacer daño, el caso es que Courtois solamente tuvo que detener un remate desde fuera del área de David Larrubia, y salir un par de veces por alto, mientras que, en la otra portería, el Duque de Bellingham estampaba el balón en la cruceta en un remate forzado. Camavinga no andaba muy avispado ayudando en la salida de balón (se vio como más funcional la salida hacia Trent y que éste cambiara el juego al otro lado, para que Cucurella iniciase las jugadas), pero alternaba momentos de genialidad como medio centro con otros en los que volvía a demostrar que tiene pájaros en la cabeza. En las redes sociales, el senado madridista se quejaba de que Mourinho parecía Zidane o Ancelotti, tardando mucho en introducir cambios, y el caso es que el portugués tenía calentando a cinco jugadores, pero quizá no tenía muy claro quién debía salir y en lugar de quién. O sí, quien sabe… Fue Brahim el que dejó su sitio a Diomandé en el minuto 65, y el marfileño ofreció algunas pinceladas de buenas maneras, aunque tampoco hizo nada trascendental. El siguiente en incorporarse fue Bernardo Silva en el minuto 77, dando descanso al Pajarito Valverde, que le cedió el brazalete de capitán a Vinicius Junior. Y, en el minuto 87, el último en entrar fue el turco Arda Güler, en el lugar de un Bellingham desfondado tras otro partido repleto de clase y derroche físico.

Imagen: realmadrid.com
Fue el turco el que lanzó los dos últimos contraataques del Real Madrid, todo muy Mourinho, todo rocanrol. En el primero, esperó al momento adecuado para encontrar a Vinicius, que había estado todo el partido bastante gris; el brasileño controló con la izquierda, llegó a la línea de fondo y la puso atrás con la derecha, dejándole a placer a Güler el cuarto a puerta vacía tras un movimiento fantástico. En la segunda contra, en la que Güler fue detenido gracias a un agarrón, y Diomandé le dio continuidad encontrando a Mbappé en la frontal, el francés pecó de egoísta y trató de marcar su doblete en vez de buscar a un compañero mejor colocado. El caso es que el 4-0 demostró que esto del fútbol es un estado de ánimo, y José Mourinho está haciendo carburar a un equipo que enlaza dos goleadas consecutivas que hacía tiempo que no se veían en el Santiago Bernabéu. También demostró que el senado tuitero madridista, incluido el mourinhista, sabe de fútbol tanto como de la recogida de níscalos. O quizá menos, incluso. Lo que es seguro es que sabe menos que Don José Mourinho. Como era de esperar.








Excelente artículo sois muy grandes seguir así vamosss y hala Madrid
Muchas gracias por tu comentario. Hala Madrid 😉