Un articulo de: @resurreccion_93
Cuando el felón Fernando VII entró en España después de vendernos a las hordas napoleónicas, el pueblo salió a las calles gritando «Vivan las caenas». Somos un gran país pero no quita que una parte importante de nuestra sociedad sea ridícula, sectaria y haga de la estulticia su máximo exponente, impidiendo que seamos una potencia universal.
En estos tiempos que corren esa necedad, esa terquedad, esa insistencia contumaz en el error y en las ideas equivocadas tiene dos claros exponentes, el barcelonismo y el socialismo.
Ante hechos flagrantes, antes evidencias incuestionables son capaces de arrastrar su raciocinio con tal de no dar su brazo a torcer. Hay dos personajes de actualidad que son la máxima expresión de la corrupción, la impostura, la desvergüenza, la trampa y la hipocresía. Desde un aspecto inicial de bonhomía, humildad y talante, han transgredido todas las normas de la ética y la dignidad. ZP y Messi. Ambos bobos solemnes, ambos presuntos corruptos, sobre los que inexorablemente caerá el peso de la ley. Pero ambos lo suficientemente listos para aprovecharse de la estulticia nacional, de la necedad, de la indigencia intelectual tan abundante en nuestra España en ruinas.
Dos personajes que han basado su ascenso a los altares en la más abyecta perversión, uno creciendo de talla utilizando una medicación considerada doping en la mayoría de los deportes olímpicos el otro pactando con los terroristas etarras una paz basada en el olvido a las miles de víctimas de la banda asesina.

Imagen: ABC
Años de perversión de las leyes, chanchullos, relaciones deplorables con instituciones y gobiernos antidemocráticos, mordidas, lo mismo UNICEF y la teocracias del Golfo Pérsico, que la ONU o las dictaduras chavistas… Champions adulteradas, mundiales regalados, ligas robadas, minas de oro, joyas en cajas fuertes, comisiones para las empresas de las hijas… Todo justificado, todo perdonado, cuando no negado.
El Barça y el PSOE son el Fernando VII de nuestro tiempo a los que sus sectarios Davidianos todo perdonan y justifican. Es cierto que Messi hace años que salió de allí expoliándolos, arruinándolos, dejándolos en la quiebra absoluta, pero ellos abducidos por el pueril sentimiento del que nunca tuvo nada hasta su llegada, lo siguen alabando «messiánicamente» y van a gozar de sus partidos (da igual PSG, Argentina o Miami) como el meapilas que acude a la sesión de espiritismo para hablar con el ser querido al que perdiste y añoras dementemente.
Me pregunto que sentimiento correrá por sus huecas cabezas el domingo ¿Preferirán el Balón de Oro para el sobrevalorado marroquí o para el Messias dopado?.
En cualquier caso confirmando su ESTULTICIA NACIONAL serán felices gritando «Vivan las caenas».








