QUE LA MENTIRA SE CONVIERTA EN DOGMA

 

Un artículo de: Marcos G.G

¿En qué se parecen la diplomacia inglesa del siglo XVI y las tertulias de los periodistas deportivos en la España del siglo XXI?

No te preocupes que, si no has sabido responder a la pregunta, ya te la contesto yo, querido lector: en la fabricación de una narrativa para instalarla en imaginario colectivo.

Todo esto suena un poco raro, y más que yo vengo a hablar de fútbol, pero cuando termines de leer la última frase de este artículo, lo habrás entendido todo. Tenga en cuenta, querido amigo, que hay batallas que no se libran en los campos destinados para ellas o en un terreno de juego.

Inventada por el Imperio británico, la Leyenda Negra fue creada a base de mentiras y repetida en cada imprenta de Europa para acabar con la hegemonía de España en el mundo. Pues bien, al igual que los ingleses de aquella época crearon esa fábula, el barcelonismo creó su relato, donde los “valors” y el “seny” eran la única y verdadera manera de ganar los partidos, no como lo hacía el RMCF, a base de “robos”.

Fue don José Mourinho el que lo avisó. Cuando nadie quería hablar de la evidencia, por no estar en contra del relato y quedarse fuera del juego (y sin un plato de lentejas), llegaron los “¿Por qué?”. Él se dio cuenta de que las historias contadas en periódicos y tertulias tapaban que había decisiones muy raras que condicionaban la competición doméstica y por ello consiguió que la prensa nacional le odiara y pusiera a la gente en su contra, algo que dura hasta el día de hoy, como ocurre con los que aún se creen las mentiras inglesas que contaban de la Leyenda Negra.

Durante años, el relato que nos vendieron decía que el Barca ganaba por su fútbol de “tiki-taka” y que era el Madrid el que hacía fluir el dinero en dirección al CTA, pero con el pasar de las temporadas, aparece el caso “Negreira” o el “BarcaGate”, en el que se revela que esa “época dorada” está manchada por la “influencia para la imparcialidad de los árbitros”. Las sospechas de Mou eran ciertas, y los hechos acaban con el relato.

Al igual que la Leyenda Negra no ha podido borrar el legado de España en el mundo, las mentiras del barcelonismo no han servido, ni servirán, para acabar con la grandeza del Real Madrid Club de Fútbol. El madridismo a ultranza no pedirá perdón por ganar y no permitirá que el Real Madrid sea pisoteado en las tertulias. Recordemos que ganarle a un rival puede ser muy dulce, pero que en el camino también acabes con las “corrupción sistémica” y los palmeros propagandísticos del relato, puede ser maravilloso.

Ellos construyen leyendas negras, nosotros somos la historia real.

¡Hala Madrid!

eldiariodemou
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