CRÓNICA | VICTORIA SUFRIDA PARA EMPEZAR EL CAMINO A LA 16: REAL MADRID 2-1 INTER DE MILÁN

Una crónica de: @OlgaUnMundo
Por fin el momento que todos estábamos esperando. Nada de ligas negreiras y tebarianas, sino la competición de verdad: La Champions. Cómo la echábamos de menos, eh.
Si el día que juega el Madrid es un día especial, como que todo te huele y te sabe diferente, cuando hay partido de Champions… Ayyyyy, el sol brilla aunque estén cayendo chuzos de punta.
Y el partido de hoy era para ponerse el traje de gala. Nada menos que el Inter de Milán. Sí, un equipo venido a menos. En general, salvo la Premier League con esa locura de mercado y Superliga encubierta que se han montado, todas las ligas han bajado su nivel considerablemente. También la italiana. La Juventus, el Milan y el Inter no brillan como lo hacían décadas atrás. Pero nunca te lo ponen fácil. Y siempre es un partido bonito de ver y digno de disfrutar.
Estaréis de acuerdo conmigo en que es mucho mejor ver un Real Madrid – Inter que un Real Madrid – Eibar.
Si a alguien hemos echado de menos hoy es sin duda a Turcomío. Qué necesario es Arda Güler en el centro del campo, especialmente en encuentros como el de hoy. Y Bernardo Silva también aporta mucho en su posición. Lamentablemente, hoy no hemos podido contar con ninguno de los dos, así como con Camavinga, por las tarjetas rojas que recibieron en sus últimos partidos de la Champions la temporada pasada. Güler y Eduardo contra el Bayern de Múnich y Bernardo precisamente contra nosotros.
Con esas ausencias tan señaladas en el medio campo, se hacía bastante difícil pensar en quién colocar ahí. Tchouaméni, aunque hoy ya ha podido disputar algunos minutos, no estaba para jugar el partido entero.
Así que José Mourinho se ha decantado por la siguiente alineación: Courtois en la portería (y que no falte nunca, por favor), la pareja de centrales habitual formada por Konaté y Dean Huijsen, Cucurella y Dumfries en los laterales y para el centro del campo, Jude Bellingham, Valverde y Trent Alexander-Arnold. El bueno de Mou ha pretendido utilizar a Trent de medio centro y lo cierto es que el experimento no ha salido bien.
Para el ataque, ha decidido utilizar el tridente Brahim, Mbappé y Vinicius, los cuales han tenido buenos minutos hoy.
El Madrid ha sabido aguantar bien un partido en el que no tenían centro del campo y, por tanto, no ha podido dominar el juego. Le han cedido el control al Inter y han estado esperando a poder realizar contras, aunque con un bloque alto y presión.
Una primera parte en la que el equipo italiano ha dominado claramente y ha tenido la posesión, creando un montón de ocasiones en las que Tibu ha tenido que emplearse a fondo, pero que no les ha servido de nada. En cambio, el Madrid que prácticamente ni olía el balón durante los primeros minutos, fue altamente efectivo, metiendo dos goles sin apenas haber haber llegado a la portería de Josep Martínez.
En cambio, la segunda mitad ha sido un partido más bien de ida y vuelta con ambos equipos muy intensos y todo muy abierto en el que los Nerazzurri pudieron meter su gol, aunque podrían haber sido más y donde el Real Madrid perdonó demasiado.
Un encuentro que se podía haber saldado perfectamente con un 5-3 o algo parecido.

Imagen: realmadrid.com
Los primeros minutos fueron para el Inter, creando ocasiones claras y poniendo en aprietos al guardameta belga, hoy sin duda uno de los mejores del partido. El Madrid intentaba llegar, pero sin éxito y perdía pronto el balón.
Pero en el minuto 14, después del asedio negriazul (me gusta más que azulnegro), contra todo pronóstico, llegó la primera ocasión clara para el Madrid y Kylian Mbappé lo vio claro. Vinicius llegaba al área, pero la perdió. Salía el Inter en una clara contra, pero Brahim la recuperó con rapidez asistiendo a Mbappé. Primera que tiene y la manda a guardar. Gol en el Bernabéu a favor de los nuestros y el primer tanto de la noche.
Aun así, no cambió la dinámica del partido: los blancos sufrían y los italianos mordían.
8 minutos más tarde, sobre el 22, llegó el segundo gol del Real Madrid, también muy inesperado por cómo se estaba desarrollando el juego. Un gol de pillo. De listo. No es el más estético del mundo, pero esto también es fútbol, señores.
El defensa le pasó el balón a Josep Martínez, que quiso jugarla con el pie, pero no le dio tiempo. Fede olió la inseguridad o la duda o lo que fuese y llegó como una exhalación, arrebatándole el balón al cancerbero y chutando a puerta para colocar el segundo tanto en el marcador.
Prácticamente el Madrid no había hecho otra cosa que ir detrás del balón, mientras que los locales habían creado numerosas ocasiones con peligro, y se había adelantado ya dos veces. Parece ser que toda la suerte que nos faltó el viernes contra el Betis se iba a materializar en este partido. Pero aún faltaba mucho y luego hemos visto que no ha sido así.
Los blancos no tenían mucho la pelota, pero el Inter dejaba demasiados espacios que les eran cómodos para llegar.
En el minuto 32 Lautaro le ha metido un codazo en la cara a Courtois, que el árbitro Michael Oliver no ha querido darle importancia.
A los aficionados nos daba la sensación de que no íbamos a poder mantener demasiado el resultado porque los visitantes seguían dominando y creando apuros al Madrid y el centro del campo no funcionaba. Trent estaba descolocado en un puesto en el que no había jugado nunca.
Casi llegó el tercero después de un rechace del portero al que estuvo a punto de llegar Bellingham. Brahim sí pudo, pero demasiado forzado y no le dio bien.
Y, tras un minuto de añadido, nos fuimos al descanso con este gran resultado de 2-0 a favor nuestro. Sin duda, lo mejor del partido.
La segunda parte empezó muy parecida a la primera, aunque pronto el Madrid comenzó a crear ocasiones muy claras que no conseguía transformar en gol, para la desesperación del respetable. Incidían, lo intentaban, pero no había manera de que entrara. Hemos vuelto a perdonar muchísimo y eso siempre trae consecuencias.

Imagen: realmadrid.com
Los italianos estaban nerviosos. No era para menos. Ellos habían merecido mucho más y, sin embargo, iban por debajo en el marcador. Sus acciones no estaban dando los frutos que deberían.
Eso permitía un partido más abierto, de ida y vuelta en el que el Inter tenía la posesión con mucha diferencia, pero en la que el Madrid seguía creando una oportunidad tras otra de gol. Eso sí, sin acierto.
Toda la efectividad goleadora que tuvimos en la primera mitad, se ha agotado en la segunda. No ha habido manera. Y eso es preocupante porque contra otros equipos más fuertes o efectivos, podemos pasarlo realmente mal.
Courtois salvaba la portería una y otra vez ante las acometidas de los nerazzurri.
En el minuto 57 Brahim hizo una gran jugada que acabó con el esférico estrellándose en el torso del portero valenciano. Se le escapó y Bellingham remató, pero volvió a impactar con Josep. Dumfries llegó y cabeceó pero se fue por encima de la portería. Otra oportunidad que se fue al limbo.
Unos 7 minutos más tarde, también estuvimos a punto de cantar gol con una galopada de Mbappé que acabó pasándola a Vini, pero la defensa cerró bien y abortaron el ataque.
Parecía que el Madrid se sentía relativamente cómodo sin balón y jugando a la contra.
En el 76 llegó el último gol del partido que situaría el marcador definitivo en 2-1: el tanto para los locales de las botas de Carlos Augusto.
Esto es lo que ocurre cuando perdonas tanto y no eres capaz de sentenciar el partido.
Como era de esperar, el Inter de Milán se vino arriba y buscaba con ahínco un segundo gol que vimos bastante cerca de llegar.
El 79 fue el momento para que Mourinho hiciera el primer cambio. Un poco tarde para el gusto de la que escribe, pues considero que debería haberlos hecho antes. Los elegidos han sido Tchouaméni y Diomande. Aurelién ha vuelto a pisar el césped por fin después de bastantes semanas lesionado. Nos hacía mucha falta en este contexto, pero ya el partido estaba muy avanzado. Sustituían a Brahim y a un perdido Trent, que no debería volver a repetir en esa posición, aunque hoy no había otra opción.
Poco después, una disputa y posterior discusión entre Huijsen y Lautaro se ha saldado con una tarjeta amarilla para cada uno. Como siempre, el análisis arbitral de mano de nuestro experto Nilo @cubelas13 para la fauna twittera.

Imagen: realmadrid.com
El Inter se crece. El Madrid sufre. Y los últimos minutos del partido se nos hacen largos mientras, de nuevo, la desesperación hace mella por las claras ocasiones falladas.
En el minuto 85 se produjo una situación curiosa: nuevo cambio en el Real Madrid en el que sale Vinicius para que entre Carreras. Pero el colegiado tarda demasiado en dejar entrar al lateral gallego. Estamos con uno menos y no entendemos por qué. Por lo visto, la normativa dice que el jugador cambiado debe salir del campo en 10 segundos como máximo y parece que Vinicius Junior se ha tomado más tiempo para ello. Por eso tenemos esta penalización ahora.
El Bernabéu silva al 7 (no sabemos por qué, porque hoy ha hecho un buen partido y no era para eso) y luego también al árbitro, al ver que nos estaba perjudicando manteniéndonos en minoría.
3 minutos de añadido.
Cuando faltaba un minuto para el final, el director técnico portugués ha agotado la ventana de cambios sacando a Carlos Espí para sentar a Mbappé, a ver si podíamos transformar una última oportunidad y sumar un tanto más. Pero no ha habido suerte.
Final y 3 puntos para el equipo local muy importantes. Es capital empezar la andadura en nuestra competición fetiche con victoria.
Un partido en el que el Madrid sufrió y falló demasiado y en el que el Inter, a pesar de ser mejor, no ha sido capaz de superar al equipo blanco.
Sin duda, el MVP de hoy va para Courtois. No sé qué haremos sin el bueno de Tiburcio el día que nos falte, porque se lo ha parado prácticamente todo. Vinicius también ha hecho un partido muy serio hoy, con mucho trabajo defensivo y aportando al juego en el ataque. También me han gustado Konaté y Huijsen especialmente. El jugador nacido en Ámsterdam ha estado imperial hoy, demostrando que tiene un sitio casi indiscutible en la zaga blanca.
Bellingham lo ha dado todo. Quizá no ha sido su mejor partido, pero cuando alguien se esfuerza así, no puedo más que aplaudirle. Buen día también para Brahim Díaz y Cucurella, como nos viene acostumbrando. Mbappé ha estado bien, aunque ha ido decayendo y, de nuevo, no siendo capaz de transformar las ocasiones que se le presentaban. Pero su actitud ha sido buena trabajando más la presión.
El próximo partido también toca en el Santiago Bernabéu. Será ante el Rayo Vallecano, que de momento, no tiene donde jugar, pues su estadio se encuentra en un estado ruinoso. No comprendo cómo se permiten estas cosas en Primera División.
Esperamos ver algunas rotaciones y que los titulares, aunque lo sean, puedan descansar más minutos. Les vendrá bien tanto al equipo como a ellos mismos. Pero ojo, porque ya tenemos experiencia y éste es un partido trampa en el que habrá que emplearse a fondo para llevarnos los tres puntos, pues no podemos permitirnos un nuevo pinchazo.







