LO QUE DIGA MOU

Un artículo de: @resurreccion_93

 

No quiero pecar de optimismo y mucho menos teniendo que batallar en desventaja extradeportiva en la Mugrienta Liga Negreira, esa competición adulterada, sin credibilidad, desde que las autoridades políticas de este ex país, en una de sus innumerables tropelías, traiciones y pagos a los enemigos de España, decidieron cambiar la ley para benefiar al equipo que durante 17 años (que esté documentalmente constatado, aunque sabemos que son muchos más) pagó al vicepresidente de los árbitros. Reitero que no quiero ilusionarme antes de tiempo pero tras los tres primeros partidos de este competición doméstica, las sensaciones son muy distintas a las de las dos anteriores temporadas; si bien es cierto que el año pasado también se comenzó muy bien en cuanto a resultados hasta la hecatombe del Wanda, nunca tuve esa sensación de tranquilidad que hoy sí trasmite el equipo.

Hay una serie de actitudes, de comportamientos que invitan a creer que ahora sí los jugadores están en la línea de competir, se les ve involucrados, con intensidad, centrados y con una idea de bien común en pos de los objetivos importantes. Se que el sistema es sibilino y esperará el momento adecuado para actuar, pero si el equipo se mantiene compacto, si no hay factores dentro que desestabilicen la unidad del vestuario, podremos luchar contra la mafia de los despachos como un obstáculo más al que ya estamos acostumbrados.

Imagen: realmadrid.com

Sabemos que nuestras ligas, desde que el siniestro Villar convirtió la RFEF en una cueva de bandidos, valen por 2; debemos contar con la presión mediática que seguirá tapando todos los contubernios del equipo de los vendajes sospechosos, las palancas ficticias, las inscripciones por decreto, los frames a la carta, los Munuera Montero. Pero somos el Madrid y sabedores de lo que hay y sabiendo que nada pueden hacer los jugadores y Mourinho para atajar eso, deben ser un bloque pétreo que no se resquebraje por dentro por batallas pueriles, por egos infantiles, por envidias estúpidas. Creo que Mou es el factor clave que amalgama todas esas personalidades y es capaz de ponerlos de acuerdo para un objetivo: devolvernos a la cima.

Los mimbres son inmejorables. No hay una plantilla mejor en el mundo y de ahí no me bajo. Viendo ayer el Aston Villa – Arsenal, me paré uno por uno y los gunners son un elenco de medianías que aceptan su rol de piezas de rotación persiguiendo una idea. Pieza por pieza el Madrid es muy superior. Lo mismo me pasa viendo al PSG aunque los franceses si tienen más calidad, pero aun así el Madrid es superior sobre el papel. Hablo de los dos últimos finalistas de la Champions, de ahí para abajo son todos mucho menos a nivel plantilla que el Madrid. No compro la idea del mediocentro, Rodrizontal no cabía en nuestra casa ni por riesgo inversión, ni por mentalidad, ni por su asqueroso pasado. Y el resto no mejoran lo que tenemos quitado Vitinha que es inviable y que en el Mundial demostró que es humano.

Imagen: X

Tengo claro que tenemos al mejor jugador del mundo en nuestro equipo, un jugador absolutamente generacional, la piedra de bóveda sobre la que debe girar nuestro fútbol Sir Jude William Victor Bellingham. Es un futbolista absolutamente descomunal. Si el resto de estrellas admite sin fisuras esa verdad, Jude los hará mejores a todos, se alcanzarán los objetivos comunes y volveremos a la senda de crear una dinastía. Creo que Mbappé a sus 28 años será capaz de entender esto porque necesita imperiosamente empezar ya a ganar títulos importantes a nivel de clubes, será inteligente y se beneficiará, puede que en vez de 60, marque 40 como dijo Mou, pero serán vitales para levantar títulos.

El único eslabón que me da miedo es el 7, tiene un IQ muy justito, su entorno es tremendamente tóxico, es brasileño y eso a partir del quinto año en un club es un hándicap muy negativo, su agencia americana y su reivindicación «Black lives matter» no casan con la cultura futbolística europea pero lo convierte en un ídolo de masas en USA y Brasil. No se cuánto tiempo aceptará Rock Nation un papel segundón de su principal activo. Esa es la gran tarea psicológica de Mou. Si consigue reconducir el escaso intelecto de Vini y ponerlo al servicio de la causa recuperando también una versión deportiva mucho mejor que la actual y con la integración de Diomandé creo que es realista pensar en lo que realmente nos importa.

Imagen: Livescore

La Mugrienta Liga Negreira no deja de ser un vomitivo peaje que pagar para poder aspirar a lo único que al madridista de bien ilusiona y anhela, la competición cuya escarapela pone 15, más del doble que los siguientes en el ranking. Nos seguiremos disgustando cuando vuelvan a robarnos, volveremos a cabrearnos si no son capaces de ganar a equipos de media tabla que siguen temporada tras temporada haciendo de sus enfrentamientos contra nosotros el principal objetivo de sus mediocres vidas, pero todo eso se da por amortizado cuando aceptas el reto de formar parte de la institución deportiva más grande del mundo.

Y Mou, siempre en nuestro corazón, el que en los tiempos realmente difíciles, cuando los Corleone del fútbol campaban a sus anchas con sus hormonas, sus pagos (entonces intuidos pero no demostrados), sus chanchullos con UEFA y UNICEF, nos sacó de la mediocridad y de la aceptación de ser segundos como mal menor, el que se reveló contra el conformismo y nos devolvió a la senda de la gloria aunque no fuera él el que recogiera los premios, él de nuevo será el que inocule en nuestros jugadores el virus de la rebeldía, de la lucha, del ansia por la victoria por encima de cualquier circunstancia extra futbolística. José en vos confío, por siempre y para siempre,»Lo que diga Mou».

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