Una previa de: @luismanper
Cuando Guardiola hablaba el otro día del 1% no se refería a los que a principios de temporada esperaban que los dos últimos campeones de Europa se fueran a jugar el éxito o fracaso de su temporada a cara de perro en pleno mes de febrero, ni siquiera al porcentaje que sus amigos indepes estuvieron pagando durante años como sobrecoste por las obras públicas mientras gritaban aquello de Espanya ens roba, aunque él poco se puede sorprender de algo así cuando al mismo tiempo el club en el que triunfó tanto de jugador como de entrenador pagaba religiosamente al vicepresidente de los árbitros españoles durante casi dos décadas en un escándalo del que se acaban de cumplir 2 años desde su estallido y las consecuencias ni están ni se le esperan, sino que el fantástico entrenador catalán se refería a las posibilidades que ve a su equipo de clasificarse para octavos después de la victoria del Real Madrid en el Etihad Stadium, como ven lo de tomar por imbéciles a sus rivales no se acabó cuando cesaron los pagos a Negreira.
Y es que Guardiola nos quiere hacer creer que un equipo que ha gastado más de 200 millones solamente en el pasado mercado de invierno, que goleó el pasado sábado a otro club estado como el Newcastle con hak-trick de uno de sus fichajes, como fue el atacante egipcio Omar Marmoush por el que desembolsaron 75 kilos más otros 60 por el canterano blaugrana Nico González con el que buscan reemplazar a Rodri Hernández, más los fichajes de los centrales Khuschanov y Vitor Reis, todo ello en un mercado caracterizado tradicionalmente por su escaso desembolso, tiene escasas opciones de voltear una diferencia desfavorable de dos goles en el partido de vuelta que se disputa mañana en el Santiago Bernabéu.
Imagen: Eurosport
Lo único que se puede conceder al de Santpedor para justificar la pésima temporada que está cuajando el Manchester City pese a su inversión ilimitada e impune es la cantidad enorme de lesiones que está asolando su equipo, y que en las últimas horas se ha cobrado una nueva víctima en el defensa Akanji, que ha tenido que ser operado y que por tanto estará fuera del equipo durante las próximas semanas, pero si de bajas en defensa estamos hablando, no se acerca ni remotamente al drama defensivo que ha vivido el Real Madrid y del que parece que mañana empezará a recuperarse con la vuelta a la convocatoria de Rudiger y de Alaba, probablemente con el alemán como titular, falta por saber a quien relevará, pues aunque todos deseamos que sea a Tchoaumeni para devolverlo al mediocampo en lugar del errático Camavinga, todos nos tememos que Ancelotti siga en sus trece, mantenga al francés como central y acabe sentando a Asencio que sin lugar a dudas es el defensa madridista que está ofreciendo un mejor rendimiento en lo que va de temporada, como demostró sin ir más lejos, en la ida de esta eliminatoria, con su marcaje a Haaland.
Por ello, y siendo el técnico italiano poco amigo de experimentos en días grandes se espera un once formado por Courtois en portería, Valverde y Mendy en los laterales (en la previa confirmó el propio Carletto que si bien Lucas Vázquez entrará en la convocatoria, no está ni mucho menos para jugar de inicio), Rudiger y Asencio de centrales, con Tchoaumeni en el eje del equipo flanqueado por Bellingham y Ceballos como interiores, quedando los extremos para Rodrygo y Vinicius y la punta de ataque para Mbappé.
Imagen: realmadrid.com
El partido será arbitrado por el colegiado rumano Istvan Kovacs, de quien tenemos buen recuerdo esta temporada pues nos arbitró la goleada por 2-5 al Borussia Dortmund, como el análisis de la trayectoria arbitral es cosa de Nilo Campo, solo diré que este árbitro tiene altas las expectativas tras los halagos que hoy han pronunciado el propio Ancelotti al arbitraje europeo en contraposición con el desastre continuo del arbitraje español, envuelto en una sombra de sospecha que solo se acabará cuando el arbitraje se independice de la Federación y depure hasta el último vestigio de la etapa de Negreira, que hoy en día hace y deshace.
Mientras tanto, el Real Madrid se juega hoy la clasificación para los octavos de final que se sortearán el próximo viernes y en el que todos esperamos que esté el equipo blanco, pero como los precedentes de eliminatorias que parecían decididas en la ida y en la que sufrimos como perros en la vuelta que se jugaba en el Bernabéu (Juventus 2017 o Chelsea 2022) son solo algunos ejemplos, más valdría a todo el mundo salir con el cuchillo entre los dientes ante el típico rival grande en horas bajas que cuando más herido está, más peligroso es.