CRÓNICA | CONTUNDENTE VICTORIA: REAL MADRID 4-1 REAL SOCIEDAD

Una crónica de: @OlgaUnMundo

 

Primer partido de liga. Que sí, que es éste. Que el del otro día era la segunda jornada. Puesta de largo en el Bernabeú, presentación espectacular, ovación especial para Mourinho en la segunda llegada del Mesías y homenaje a los campeones del mundo. Emoción a flor de piel.

Gala por todo lo alto. Y qué bonita la presentación del Real Madrid. Vaya con la lata de sardinas, eh.

El técnico de Setúbal decidió repetir el mismo once que jugó ante el Espanyol, recibido con escepticismo por no pocos madridistas: el indiscutible Courtois en portería, Konaté y Huijsen como pareja de centrales acompañados de Carreras y Dumfries en los laterales y para el centro del campo, Bernardo Silva, Jude Bellingham y Fede Valverde. El ataque lo cerraban Mbappé, Vinicius y Arda Güller por la derecha.

Un partido con dos caras: la primera parte muy espesa y una segunda parte mucho más fluida en el que el Real Madrid ha ido claramente de menos a más, firmando un gran juego.

Los primeros minutos fueron de bastante movilidad en el ataque con cambios de posición, especialmente entre Mbappé y Vinicius. También con Güller y un Bernardo Silva que se movía por todo el campo.

Pero las transiciones aún eran muy lentas y en los primeros 15 minutos la jugada más destacable fue una parada de nuestro Tiburcio de esas que sólo él sabe hacer.

Algunos disparos de Mbappé y Vinicius sin consecuencias.

En el minuto 9, primera amarilla para el Madrid. Sorpresa. Para Carreras. Es intensa, de tijera, pero da al balón. Es falta, pero ni mucho menos para amarilla. Claro, pero ya te está condicionando el partido desde bien temprano.

Esto será ampliado por la crónica arbitral de nuestro querido analista Nilo, conocido en esta red como @Cubelas13.

Sobre el minuto 22, Mou mandó a calentar a varios jugadores. No le gustaba al técnico lo que estaba viendo y a la afición tampoco: transiciones lentas, juego muy parado, imprecisiones, pérdidas constantes de balón y demasiados fallos arriba. Tiros al muñeco o fuera que no daban ninguna sensación de peligro.

Sí que había presión alta y se recuperaba el balón fácilmente tras pérdida, pero insuficiente. Faltaba control en el centro del campo y la izquierda estaba sobrecargada como siempre, mientras que la banda derecha estaba desierta.

En el minuto 34, Sergio Gómez tiró una volea que por poco no nos da un disgusto. Por suerte, se fue fuera.

Mbappé estaba muy fallón y Vinicius estaba haciendo un partido muy gris.

Imagen: realmadrid.com

Pero el francés siempre está ahí y Valverde recuperó un balón en el centro del campo, le filtró un gran pase largo y Kylian pudo chutar a puerta inaugurando el marcador del Santiago Bernabéu en el minuto 38.

Pero duró poco la alegría, pues tan sólo 5 minutos más tarde empataba la Real Sociedad con un gol a la contra en la que pilló al Madrid desconectado. Konaté llegó muy tarde, el defensa del rival chutó y rebotó el balón en él, propiciando que cayera a los pies de Sucic.

El croata marcó a placer totalmente solo ante un Courtois muy vendido. Caras serias en El Templo.

La segunda parte comenzó con un cambio en el descanso: Mourinho decidió sentar a Carreras, muy condicionado por la tarjeta amarilla y con un rendimiento decepcionante, para sacar a Cucurella.

Desde ese momento, el partido fue otro. Enseguida tuvimos dos ocasiones claras. Mbappé falla por muy poco y Arda se atreve desde fuera, provocando un córner. Dean Huiksen remató con la cabeza, pero se marchó por encima de la portería de Remiro.

El Madrid iba aumentando la intensidad, afianzando el juego y teniendo más dominio. La bronca de Mou en el descanso ha tenido que ser morrocotuda. Pero muy eficaz.

Calienta todo el banquillo.

Nos seguía faltando control en el centro del campo, aunque estábamos mejor posicionados.

En el minuto 58 llegó el segundo gol, también de Kylian Mbappé. Gran jugada entre Marc Cucurella y Jude Bellingham, triangulando con el parisino. Asistencia del inglés que ha hecho un partido excelso hoy, a la altura de su primera temporada en el Madrid.

Los blancos se vinieron arriba. Querían más. Y fueron a por ello. El tercer gol, esta vez de Vinicius Junior, llegó tan sólo 10 minutos más tarde.

Jugadón de Bellingham en el que pierde el balón muy cerca de la portería, pero recupera en un microsegundo. El ex del Dormunt fue muy pillo y vio a Vinicius en línea de gol completamente solo, por lo que le mandó el esférico y el brasileño sólo tuvo que empujar. Ya tenía su gol, Vini sonreía, el madridismo sonreía y todo en la vida era mejor.

A partir de ahí, Vini hizo unos muy buenos minutos.

La entrada de Cucurella le dio más confianza. Es un jugador que sube mucho y tiene mucha movilidad. En realidad, era él quien estaba fijando a los defensas, abriendo espacios para Vinicius y dándole mucha más libertad de movimiento. Eso permite que pueda desarrollar su juego mucho mejor.

Imagen: realmadrid.com

Los minutos iban pasando y la mejora del Real Madrid quedaba muy patente. Con los goles ha ido cogiendo confianza, mientras que la Real Sociedad ha bajado un poco los brazos. Más mordida y contundencia del equipo. ESO es lo que queremos ver.

En el minuto 71 ha habido una nueva ventana de cambios para que ingresaran Camavinga y Brahim por un Jude bastante cansado y un Güller que podría haber estado unos minutos más en el terreno de juego.

En el 80 ha llegado el cuarto gol. Una muy buena jugada entre Mbappé, Vinicius y Valverde, en la que el brasileño ha asistido al parisino para que tuviera su hattrick.

Más cambios en el conjunto blanco: Bernardo Silva da paso a Carlos Espí y Vinicius a Diomandé. Risas y complicidad entre Mou y Vini. El portugués diciendo: “mira, te aplauden, te quieren. ¿Ves como tenía razón?”. Solo ellos saben lo que se han dicho.

La distancia en el marcador pudo ser más abultada con un quinto gol en el minuto 89, con la intervención de Carlos Espí para ponerla en bandeja a Brahim. Mira que sabía que iba a mojar el valenciano. Está en racha, desde luego. Pero lo anulan por un claro fuera de juego, pues Espí estaba muy adelantado. Una pena.

Con poco más, llegamos al final.

Gran segunda parte del Real Madrid, muchas cosas a trabajar y mejorar todavía, pero el engranaje va encajando y ya se va viendo con más claridad cuál es la intención de Mourinho y cuáles van a ser sus jugadores fetiche.

Un poco más de información con la que opinar, pero todavía pronto para sacar conclusiones, pues necesitamos más rodaje. Parece ser que, algo que veíamos imposible como es que Bellingham, Vinicius y Mbappé puedan llegar a entenderse, es posible. Sólo puede conseguirlo The Special One. Quién si no.

Güller ha hecho un gran partido. Clave este chico en el juego del Madrid y titular incuestionable, aunque tiene un papel difícil. Muy buen partido también de Bernardo Silva y Valverde, trabajando mucho en defensa y cubriendo bien los espacios cuando la Real iniciaba ataques.

Mbappé muy fallón al principio (imperdonable), pero acertado después y Vinicius ha hecho una segunda parte muy destacable.

Bellingham, estelar. Konaté muy serio en defensa, a pesar de su grave error. Quizá Dumfries sí ha estado más flojo.

En definitiva: un partido que nos deja buen sabor de boca, 3 puntos más a la buchaca y buenas sensaciones para enfrentarnos al Málaga el domingo. ¡A por ellos!

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