PREVIA | Real Madrid vs FC Barcelona: Un clásico emparedado

Una previa de: @luismanper

Seguimos inmersos en este mes de abril en el que se deciden todas las competiciones, meses primaverales que en Liga dejan entrever hasta dónde puede llegar los equipos que no se ha despeñado por el camino y hasta dónde aguanta un equipo cuyo arranque fue tan fulgurante como efímero, ya que cuando estuvo en lo más alto le entró el vértigo y no supo administrar la ventaja, y no, amigo lector, no me estoy refiriendo al Malaquito de Memphis cuya Liga aún no sabemos como acabará, si no a nosotros mismos en ese Real Madrid de Queiroz de infausto recuerdo.

La sombra del entrenador portugués planea ahora mismo sobre el Atlético de Madrid, pero para que los miedos indios se acaben materializando hace falta que a sus dos perseguidores no les tiemble el pulso a la hora decisiva, y el Clásico de esta noche en el campo de entrenamiento de Valdebebas, va a marcar cuál de los dos equipos adelanta provisionalmente al Atleti o si ambos siguen echándole el aliento en el cogote pero sin consumar el sorpasso, dando otra oportunidad de volver a distanciarse de sus perseguidores ganando mañana al Betis.

Imagen: elespañol.com

De todos es sabido las diferencias que hay entre este Clásico y los precedentes de la primera vuelta y no digamos el de hace 13 meses, cuando aún se llenaban los estadios hasta la bandera sin que nuestro compañero de asiento nos pareciera una bomba radioactiva, pero hay algo que no ha cambiado desde octubre, el penalti que pitaron de Lenglet a Sergio Ramos que desniveló el partido fue el último penalti a favor que nos pitaron en Liga, simples casualidades de la vida si no fuera porque todos recordamos la campaña mediática que vimos después de aquel partido en la que llegamos a ver a sicarios de la prensa deportiva catalana en la puerta de una peña de Benidorm, que atribuían a la familia del árbitro lo cuál sobradamente demostrado después que eran simples excusas para justificar lo injustificable, les faltó marcar una estrella en la puerta para marcar su casa como buenos aprendices de nazis que son, y por esas paradojas vitales desde entonces seguimos esperando que algún árbitro decida que algún agarrón en el área que dé la vuelta a nuestros jugadores como si fuera una tortilla o alguna zancadilla o alguna patada a destiempo, el árbitro de turno (que esta noche será Gil Manzano) la sancione como penalti sin miedo a que los sicarios catalanes que se hacen llamar periodistas, se presenten en su casa al día siguiente… y Gil Manzano en pitar penaltis tiene experiencia, como recordará el gran Nilo Campo en su previa arbitral.

Dicho lo cual el Clásico nos llega en un momento clave de la temporada, en mitad de una eliminatoria de Champions que nos dio un chute de optimismo el pasado martes a la vez que supuso un gran esfuerzo físico para la mayoría de titulares que hoy repetirán, pero no es tan inquietante lo que ocurrió el martes sino lo que está por venir, ya que todos recordamos esa eliminatoria de semifinales de Champions con Mourinho con un Clásico en medio, que acabamos eliminados en los penaltis, tras bajar el ritmo con un 2-0 inicial porque el equipo no daba más de sí físicamente tras haberse vaciado días antes contra el Barça, así que la incógnita de hoy del equipo será más mental que otra cosa, ya que se presume un once idéntico al del pasado martes con Courtois en portería, Lucas Vázquez y Mendy en los laterales con Militao y Nacho de centrales, Casemiro de eje del equipo flanqueado por Kroos y Modric en el mediocampo con Asensio y Vinicius en los extremos y Benzema en punta de ataque.

Imagen: realmadrid.com

Por su parte el Barça llega en racha habiendo ganado 37 de los 39 últimos puntos en disputa y sin perder en Liga desde aquel partido que jugó en Cádiz en diciembre (curiosamente el único rival que hasta ahora le ha birlado 2 puntos en la segunda vuelta) aunque por medio se haya cruzado algún escándalo arbitral como el del otro día contra el Valladolid, donde el atraco de rigor se consumó en forma de penalti por mano de Jordi Alba tan clara como deliberadamente obviada por el árbitro y posterior expulsión de un jugador del Valladolid por una falta que no merecía ni tarjeta amarilla que finalmente desembocó en gol tardío de Dembelé, que parece haberse entonado en esta recta final de temporada, por lo que habrá que controlarlo especialmente, al igual que el once que parece haber cuajado Koeman con defensa de tres centrales y dos carrileros a la que hoy se le presenta la duda de Piqué que vuelve tras recaer de su lesión en la semifinal de Copa que empató con un gol a lo Sergio Ramos cuando el Sevilla tenía su pase cerrado en el minuto 90, si Koeman le dará los galones de la defensa a pesar de su inactividad es la única duda del once del Barça de hoy en la que se espera un once formado por Ter Stegen en portería, Dest y Alba como carrileros con Araújo, Mingueza y la mencionada duda de Piqué o Lenglet como eje de la defensa con Busquets de eje del equipo flanqueado por De Jong y Pedri, quedando la delantera para Messi, Griezmann y Dembelé que ya sabemos que se intercambian posiciones continuamente como desgranará el gran @MiedoEscénico2 en su habitual Videoanálisis previo a cada jornada.

Por todo ello solo queda esperar que el Real Madrid sea capaz de afrontar el Clásico con el difícil equilibrio de dar todo para imponerse al Barça y empatar a puntos provisionalmente con el Atleti, sin exponerse a posibles lesiones innecesarias de cara al partido contra el Liverpool del próximo miércoles en el que nos podemos quedar a un paso de llegar a la final de Champions. Pero esa, amigos, será otra batalla.