OPINIÓN | Fútbol parece, platano es

Un articulo de: @perifollogarcia

Volvemos a competir y vuelve el fútbol, o por lo menos ese deporte en el que se enfrentan once contra once en un rectángulo de juego con un árbitro de por medio.

Será extraño no poder escuchar a la grada corear los nombres de sus jugadores, no oír el rugir del público cuando su equipo ataca el área contraria. Será extraño no ver las bufandas al aire para insuflar aliento a los que deben dejarse la piel en el césped por defender tu escudo, será extraño ver decenas de miles de asientos vacíos.

Por otro lado, el nuevo fútbol diluye el factor campo para el equipo local. Todo lo que queda es poder vestir tu primera equipación, en tener un vestuario muy familiar para la plantilla y en el mayor conocimiento que el contrario de las dimensiones de tu terreno de juego. Eso sí, salvo para el Real Madrid, que aún jugando en casa no lo hará “en su casa”, nuestro templo, el mejor estadio del mundo, la casa de todos los madridistas… el Santiago Bernabéu.

Los partidos de local los trasladaremos al Alfredo Di Stéfano, un pequeño estadio dentro de una inmensa ciudad deportiva como Valdebebas que será el centro neurálgico de lo que nos queda de liga, y ojalá, testigo de, como mínimo, 6 victorias del Real Madrid.

Imagen: abc.es

La nueva normalidad, mal llamada así y que mejor se podría denominar la mala normalidad, nos dará la posibilidad de ver los partidos desde el sofá de casa, o desde las barras y mesas de los bares con el aforo reducido, para descubrir nuevos matices en la retransmisión que pasaban desapercibidos en estadios repletos de gente y con los decibelios disparados.

¿Quién sabe?. Puede que oigamos nítidamente rebuznar a Luis Suarez quejándose al árbitro (a la distancia mínima de seguridad claro) pidiendo una falta a favor después de dejar a un rival en el suelo de un trompazo. Es posible que escuchemos a Busquets llorando al colegiado para que enseñe una tarjeta amarilla al contrario que le acaba de sacar limpiamente el balón de los pies. Imagináis esa voz histriónica del niño rata (Jordi Alba) encarándose, cual matón de pueblo, al banquillo del equipo adversario por no devolverle rápido el balón y perder tiempo.

Pues eso. Esta nueva normalidad y este nuevo fútbol nos dará la ocasión, si todo va como debe, de escuchar las arcadas de Messi en estéreo y ver en 8K como tira las papillas por culpa del estrés. Debéis tener en cuenta que con esta pandemia Messi, como mínimo, lleva mas de tres meses sin ver a su “nutricionista italiano” a su “Panoramix transalpino” y claro, no es lo mismo hacer un ZOOM que ir a su consulta a tratarse como Dios manda y poder tomar “La poción mágica” cual galo irreductible.

Imagen: eleconomista.es

Visto esto las opiniones al respecto de este nuevo fútbol son dispares, tanto como los gustos y preferencias sobre este bello deporte. Hay mucha gente que acepta finiquitar esta liga 2019/20 de esta forma descafeinada y que para ellos es el chocolate del loro. Este fútbol negocio debe hacer caja y progresar de fase, aunque la sociedad vaya por detrás.

Los Tebas, Rubiales y Roures no pueden permitirse que quede inacabado su “Showbusiness” y las economías de muchos clubes tampoco. Por cierto, una reflexión al respecto, en mi opinión los clubes inmersos en un ERTE, que estamos pagando todos los españoles con nuestros impuestos, y que no dejo de pensar que en muchos casos han sido más que necesarios para evitar la desaparición de históricos del balompié, debería llevar implícita la prohibición para estos mismos clubes de fichar nuevos jugadores en la temporada 2020/21.

No se entiende que se paguen las nóminas de los trabajadores del club con dinero público y a su vez se hagan dispendios económicos para traer nuevos futbolistas a base de talonario.

Imagen: alacontra.es

Otros en cambio ven el fútbol como una religión, como ir a misa de 12. Para esta mayoría el partido comienza muchas horas antes de que el balón se ponga en marcha, y en muchas ocasiones finaliza horas después del pitido final.

El fútbol es la previa, cervezas con los amigos, canticos en plena calle, bares a reventar, risas y reencuentros con la gente que quieres, viajes siguiendo a tu equipo repletos de vivencias y recuerdos impagables. El fútbol es entrar al estadio cada semana con la ilusión de un niño, ver ese manto verde que nos da la vida, oler a cesped recién cortado (seguro que no lo suficientemente corto para Xavi “el jardinero de Tarrasa”). El fútbol es gritar, abrazarte al colega del asiento de al lado, hacer de Mister y dejar constancia de que la alineación inicial tiene fallos (y por supuesto tú tienes la solución), cabrearte con lo que no sale bien, animar y recriminar cada lance del juego, explotar cuando tu equipo marca y saber que tu semana será menos dura porque tu equipo ha ganado.

Continuar después del partido si las cosas han ido bien y juntarse para rememorar las jugadas mas virtuosas, siempre con una cerveza en la mano que hace de nexo entre tu gente.

Para muchos de nosotros el fútbol es la previa, el partido y el postpartido. Para muchos de nosotros es compartir con tu gente, es un sentimiento, no son tan sólo 22 jugadores detrás de un balón, es mucho más. Resumiendo. Como entender mi locura, si no conoces mi pasión.

 

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