CRÓNICA | Reinicio gris oscuro, casi negro: Real Sociedad 0 – 0 Real Madrid

Una crónica de: @MiedoEscenico2

En esta Liga 2020-21 tan peculiar, el Real Madrid debutaba en la jornada 2 visitando el campo de Anoeta, el Reale Arena, tal y como nos relataba @luismanper en la previa que publicó ayer. Se esperaba el debut de Ødegaard frente a su exequipo, la Real Sociedad, y Zidane sorprendió con una alineación con aparente vocación ofensiva, que incluía al noruego. Courtois defendía los palos, acompañado en la defensa por Carvajal, Varane, Ramos y Mendy. En el centro del campo, Kroos, Modric y Ødegaard; y, en la punta de ataque, Benzema acompañado de sus dos jóvenes socios brasileños, Rodrygo Goes y Vinicius Junior. Un equipo de todo menos gris, y vestido de gris oscuro, la tercera equipación de esta temporada.

Lo cierto es que esa alineación tan ofensiva fue, durante los primeros 40 minutos de partido, todo lo contrario. El equipo madridista dominó el balón, estuvo hermético en defensa, jugó el balón con paciencia de una banda a otra, hacia adelante y hacia atrás, pero apenas generó verdadero peligro. En toda la primera parte, solamente un remate a puerta, y otros fuera o bloqueados por las barricadas txuri-urdin, porque los jugadores realistas estaban más mentalizados para apretar sin balón y tapar cualquier posible hueco que para tomar el mando del juego. A esto se añadía que a Benzema se le había escapado el duende y no veía la portería en su sitio, Vinicius volvía a repetir errores del pasado, y hasta un desconocido Rodrygo se empeñaba en fallar pases y llegar tarde a algunos remates.

Modric intentaba meter algo de dinámica al juego, pero Odegaard no parecía el jugador que la afición esperaba ver. Trabajaba sin descanso ayudando en la presión, apoyaba el juego, pero no se adivinó ninguna de las virtudes que la temporada pasada le hicieron sobresalir en la competición española. En el medio, la figura de Kroos emergía como un dios germánico, desplegando su mapa de operaciones y recuperando balones aquí y allá, incluso apoyando la presión adelantada. Los centrales jugaban con Courtois y no pasaban en general apuros, Carvajal se veía algo más exigido, pero más o menos sobrevivía con la ayuda de Rodrygo, mientras Mendy vivía en campo rival, pero ese progreso que se adivinaba al final de la temporada pasada parecía haber sido un espejismo.

Imagen: realmadrid.com

Así, la Real no había tirado una sola vez, ni a puerta ni fuera, hasta que quedaban cinco minutos para el descanso. Ahí hubo el clásico cortocircuito general en defensa del Madrid, que afortunadamente salvó Courtois ante Isak con un despeje providencial con el pie. El descanso llegó con una sensación incómoda para los madridistas, por el susto de la parte final, y por el arbitraje algo errático de Martinez Munuera, del que nos había contado algo ya @cubelas13 en su Previa Arbitral. Pitó un fuera de juego a Benzema que no era, no dio la ley de la ventaja en una jugada en que Vinicius se había ido entre dos rivales y alcanzado la línea de fondo, y permitió a la Real pegar libremente, aunque para entender estas cosas habrá que leerse la Crónica Arbitral del divino gallego.

La vuelta del descanso llegó con otro susto de la Real, en forma de remate cruzado que salió fuera, y la segunda parte la verdad es que fue algo más entretenida de ver, el Madrid se acercó con más peligro a la meta defendida por Remiro, pero tampoco acabó de dar fruto en forma de goles. El Madrid cometía algunas imprecisiones, el equipo donostiarra salía para intentar aprovecharlas, y eso le daba algo más de movimiento al partido, pero tampoco era nada visualmente espectacular. Vinicius lo seguía intentando, Benzema trataba de afinar el punto de mira, pero las ocasiones se fabricaban con sangre, sudor y lágrimas y tampoco eran muy claras.

Tampoco vaya a pensar el lector que la Real metía miedo. No llegó a hacer un solo remate a puerta en toda la segunda parte, lo cual dice bastante de que no hicieron falta los desfibriladores. El equipo gris oscuro empezaba a dar muestras de cansancio, y Zidane decidió introducir un triple cambio, con Casemiro, Valverde y Marvin, que debutaba, reemplazando a Modric, Odegaard y Rodrygo. Mentiría si dijera que el equipo mejoró con estos cambios, más bien al contrario, se descompuso algo más, y le costaba cada vez más llegar arriba. Solamente algún fogonazo de Carvajal y el incesante trabajo de Kroos en la presión y la organización destacaban en el conjunto gris oscuro, casi negro.

Imagen: realmadrid.com

Mendy vagaba por la posición de interior, a veces aparecía en la frontal del área, otras en la banda, pero su participación apenas era decisiva. Marvin debutó con energía pero sin mucho acierto. Valverde parecía que hubiera estado jugando todo el verano al voleibol, se le iban los controles, algo impensable hace seis meses. Casemiro tuvo un papel casi testimonial, y Benzema naufragaba, como Vinicius, frente al área superpoblada del equipo txuri-urdin, mientras su violín desafinaba. En honor a la verdad, hay que decir que la Real amontonaba gente en defensa, sobre todo, gracias a que los ataques del Madrid eran, más que estáticos, exasperantemente lentos. Ya en el descuento debutó también Sergio Arribas, que aportó un par de jugadas algo más eléctricas, pero no dio pie a que se crearan grandes ocasiones.

Y así finalizó el partido, como había empezado, 0-0, con un Madrid incapaz de marcar goles, y una Real que tampoco se pareció al equipo que el año pasado jugaba bien y marcaba con cierta facilidad. No es improbable que, al final de la temporada, el punto logrado en Anoeta tenga valor, pero la sensación que transmite este Real Madrid es que le falta algo diferencial para llevarse partidos como éste. Una especie de coloso dormido, que necesita que le despierten pronto, porque, si no, corre el riesgo de seguir dormido en sus laureles. Sabemos que los reinicios cuestan, pero más vale que pronto el sistema operativo esté verdaderamente operativo.

Con permiso del lector y del editor (gracias, Toni), quiero dedicar esta crónica a la memoria de la persona que me enseñó a entender el fútbol, a amar la literatura, a seguir al Real Madrid, y muchas otras cosas sin las que no sería quien soy a día de hoy. Ojalá estés ahora, subido en un campo de estrellas, viendo desde allí los partidos del Madrid con mi cuñado Mario y tus queridos Puskas y Di Stefano. Allá donde estés, muchas gracias por todo, papá. Te quiero.

 

RESULTADO FINAL

Real Sociedad, 0 – Real Madrid, 0.

 

REAL MADRID

1     Courtois

2     Carvajal

5     Varane

4     Sergio Ramos

23   Mendy

8     Kroos

10   Modric (minuto 69, entra 14. Casemiro)

21   Ødegaard (minuto 69, entra 15. Valverde)

27   Rodrygo (minuto 69, entra 28. Marvin Park)

9     Benzema

20   Vinicius (minuto 91, entra 30.Sergio Arribas)

 

ARBITRAJE

 Martínez Munuera (Comité Valenciano).

Amonestó por el Real Madrid a Mendy (min. 29) y a Carvajal (min. 83).

 

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