OPINIÓN | El dilema del tercer base

Un articulo de: @danipuerto6

El 9 de Agosto del 2017 se lesionaba Sergio Llull de gravedad y daba comienzo un debate que dura hasta el día de hoy: El del tercer base.

En aquel momento, la eventualidad de perder un jugador del nivel de Llull, MVP de la Euroliga y mejor base de Europa, se solventó con la total confirmación como estrella de un jugador único, un combo excelente como Luka Doncic, que junto a Campazzo firmaron una temporada brutal, apaciguando así la duda. Ahora, sin el genio esloveno, la vida dio un giro y el debate está más activo que nunca. El Madrid optó por mantener una dupla Llull-Campazzo, confiando así, con toda lógica, en el de Mahón, que con un verano para seguir progresando físicamente, pintaba a que encontraría su mejor baloncesto una vez más. Junto al argentino y al “Increible”, el club optó por seguir dando continuidad a la cantera y se le otorgó el puesto de tercer base a Melwin Pantzar, teniendo en cuenta que si era necesario, tanto Prepelic, otro recién llegado y Causeur o Rudy podrían actuar de base improvisado y cumplir con el mandato.

Imagen: mundodeportivo.com

El problema grave llegó con las nuevas lesiones de Llull. Con la baja de Sergi, Pantzar no ha cumplido las expectativas y el resto, los bases “postizos”, tampoco han aportado una solución viable. Ese cúmulo de circunstancias, desembocaron en una sobre-exposición del Facu, que corre el riesgo de al igual que Llull, caer lesionado, dejando a Laso huérfano de recambios en una posición vital para los esquemas madridistas.

Ante el panorama que se presenta, el club no sólo han visto que la rotación en el puesto de base es corta, sino que necesitan más gente de calidad superior para completar la nómina de jugadores exteriores. Según información recopilada de diferentes medios, hay hasta cuatro nombres que rondan los despachos de los “jefes” de la sección: Sergio “Chacho” Rodríguez, Kostas Sloukas, Nando De Colo y Vasilije Micic. ¿Pero como cuadrarían en el esquema de Laso cada uno de ellos?…

 

Sergio Rodríguez

Imagen: piratasdelbasket.com

A punto de cumplir 33 años, el “Chacho” es un viejo conocido de la afición madridista, no en vano la hizo disfrutar durante muchas temporadas. Con el Chicharrero, el Madrid completaría un backcourt con un talento ofensivo descomunal, con una capacidad para atacar el aro rival como ningún otra en el viejo continente. Puntos y asistencias garantizadas y con la posibilidad de mezclar hasta dos de ellos a la vez, mandando a Llull a la posición de “dos” y contando con Facu o el propio Chacho como “uno”. Rodríguez es más de lo mismo, juego fluido, rápido y más útil en ese juego a ritmos endiablados que plantea Laso que jugando más sistematizado. Termina contrato en junio y tanto el CSKA como él mismo, tienen opciones para renovar por un año más, aunque no sería difícil su llegada.

 

Kostas Sloukas

Imagen: youtube.com

Recién cumplidos los 29 años, el griego pasa por un momento de forma espectacular. Otro base puro pero que a diferencia del Chacho, si une a su talento ofensivo unas capacidades defensivas altas, siendo posiblemente el mejor defensor de todos los deseados. Sloukas es un verdadero ordenador, una prolongación del entrenador en la pista. Junto a los bases madridistas, más alocados y mejores jugando con un ritmo alto, Sloukas sería capaz de atemperar al equipo, darle más sentido al juego estático y sacar un mayor rendimiento del juego interior, pues es un base de corte clásico, que entiende a la perfección donde se encuentran las ventajas de su equipo para luego explotarlas. Termina contrato con Fenerbahçe con el que no tiene restricciones, aunque su caché es altísimo y otros equipos bien armados económicamente pujarán por él, incluidos el propio Fenerbahçe, pues para Obradovic es vital.

 

Nando De Colo

Imagen: youtube.com

El francés es el jugador con el sueldo más alto de todos, debiendo rebajar sus pretensiones económicas para poder llegar. Domina todos los registros posibles en ataque, desde el bote y la penetración por ambos perfiles hasta el tiro lejano, lo que le convierte en una amenaza constante al no necesitar de ayuda para generar sus propias canastas. En definitiva, un jugador diferente al que se le caen los puntos de las manos. A pocos meses de cumplir 32 años en el momento de escribir este artículo, De Colo parece haber decidido que salir al mercado es una opción. No es un base al uso, es más, desde que llegó al CSKA en 2014, prácticamente sólo ha jugado como base de manera eventual y es que ocupada esa posición por Milos Teodosic y Aaron Jackson primero y el ya nombrado Sergio Rodríguez después, el francés tuvo que moverse al puesto de escolta, donde encontró su mejor juego y el total reconocimiento del baloncesto continental. Una dupla formada por Llull y De Colo en las posiciones de “uno” y “dos” podría ser terrorífica, pues pocos equipos tendrían la capacidad para defenderse de dos jugadores que se complementan tanto en sus virtudes y que mezclan a priori, tan bien. De Colo sería otro base eventual, algo parecido al rol de Prepelic este año, aunque el ex de Valencia atesora más experiencia en esa posición y mucho, muchísimo más talento. También como el esloveno, su lunar es la defensa.

 

Vasilije Micic

Imagen: gigantes.com

Es el jugador que por edad, mayor recorrido podría tener en el equipo de Laso. Recién cumplidos los 25 años, Micic es el jugador más polivalente de todos los nombrados, ya que a sus casi dos metros de estatura, une un peso de 92 kilos sin perder velocidad de ejecución en su juego, un talento técnico y físico a partes iguales. Gran culpable de buen momento que vive su equipo actual, el Anadolu EFES turco, su contrato es de un año fijo (el que se está jugando), más otro opcional que de forma unilateral ejercería el club turco, algo lógico a tenor del resultado y el nivel de juego que está exhibiendo el serbio, lo que complicaría su llegada, porque no sólo se negociaría con el jugador, sino también con el equipo turco. Micic encajaría en una plantilla, la del Madrid, para la cual, uno de sus secretos para conseguir el éxito ha sido el de contar con una variedad de jugadores capaces de rendir en diferentes puestos. A diferencia de los otros tres nombrados, el talento de Kraljevo puede no sólo actuar con Campazzo o Llull, mezclando bien con ambos por separado, sino que podría hacerlo participando los tres al mismo tiempo, ubicándose el propio Micic como alero, dejando el puesto de escolta para otro jugador polivalente como Llull y el base para Capmpazzo. De esta manera, las posibilidades de alternar al trío serían múltiples, optando si parten los tres en el quinteto, por un juego orientado al “small Ball”, otras de las señas de identidad de Pablo Laso y por ende, de su Real Madrid.

Como podemos observar, el Madrid mejora ostensiblemente si se da cualquiera de las incorporaciones, pues el cuarteto es de un nivel enorme. Pero no sólo se cuentan cuatro opciones, es más, hay una quinta, que involucra a un jugador muy joven y no es otra que la vía que propone Carlos Alocén, la joven figura que despunta en Zaragoza. Aunque esa quinta vía, es otra historia, otro artículo.

 

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