CRÓNICA | EL OJO AL BLANCO | Al corazón no se le gana: Real Madrid 89 – 82 Panathinaikos

Una crónica de: @Javirodespi planetacb

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Poco que decir, al Real Madrid no se le gana en corazón, podrá pasar muchas otras cosas que le lleven a una derrota pero, en días como hoy, demostró que su capacidad de superar adversidades es espectacular y vuelve nuevamente a la Final Four tras vencer a Panathinaikos en el decisivo cuarto partido por 89-82.

Presentación NBA

Por el bien del baloncesto y del espectáculo, esperamos que el Real Madrid nos deleite con más presentaciones como la vivida ante Panathinaikos, poco podemos decir a unos minutos de auténtico nivel y que logra un enchufe bestial del público asistente y que da un subidón a cualquiera que se encuentre allí, si acaso no han podido verla, aquí se la dejamos.

Muchos fallos, poco ritmo

El comienzo estuvo perfectamente planificado para lo que le gusta a Xavi Pascual, juego parado, muchos fallos, inclusive en tiros librados y un 5-9 que obligó a Laso a pedir rápidamente su primer tiempo muerto que empezó a ocasionar un cambio en los blancos, obligados a correr pero sin descuidar la defensa con impecable trabajo de Taylor sobre Calathes y un Mike James que pagaba su mal partido con el público y que, lógicamente, encendía las iras del público, todo ello nos llevó a un emocionante primer cuarto que terminó 19-14 con este canasta de Ayón.

La apisonadora de la segunda parte

El Real Madrid salió en modo destroyer, para ello influyó mucho la figura de Sergio Llull, él anotó dos triples, él recibió una falta que parecía antideportiva que luego no fue, él asistió a sus compañeros y él fue capaz de imbuir un espíritu ganador a cada uno de sus compañeros que parecían irradiados de su energía dejándonos un marcador de 51-35 al descanso. Las jugadas eran a cada cual más espectacular, como aquí vemos con Gustavo Ayón.

Como hemos dicho, nada de esto hubiera sido posible con ese éxtasis de Llull, primero con este triple.

Y después con este que fue el definitivo para que Panathinaikos pudiera empezar en su próxima temporada en la FIBA Champions.

La acción y la emoción era tal y los jugadores estaban tan conectados como el público que no parecía que Felipe Reyes tuviera 38 años y más parecía un junior buscando minutos.

Que siga el show

No sabemos qué tomó Doncic en el descanso, pero desde luego, le sentó muy bien, un comienzo de cuarto espectacular con el triple inicial y que tuvo continuación con los nueve puntos anotados y que hacía inútiles los esfuerzos del Panathinaikos de meterse en el partido y es que ahora, volvemos al guión inicial, sale Doncic…

…entra Llull y mientras, un colosal Gustavo Ayón que, sin salir en la estadística hacía un trabajo descomunal atrayendo la defensa para dejar a otros que lucieran en ataque, todo ello nos dejó un bonito marcador de 78-60 al finalizar el tercer cuarto y con la Final Four a solo diez minutos.

El remedio de la zona

Pascual sacó una zona de presión que convirtió, casi por arte de magia, el 78-60 en un 80-72 a falta de 5:27, que obligó a tiempo muerto de Laso pero el PAO seguía acercándose y poniendo el corazón en un puño, todo se iba ajustando, el público gritaba como nunca y una falta de ataque de Gist daba un poco el aire en un ambiente que se cortaba, golpes sin parar, Antetoukoumpo en plan florero e intentando sacar de sus casillas a Reyes (ya ves tú) y el tiempo agotándose hasta que Luka Doncic, con un triple a tablero (sí, sí, a tablero), poniendo seis puntos por encima a poco más de un minuto para acabar y que fue definitivo para un marcador de 89-82.

Así terminamos hoy, nuestra próxima cita nos lleva a enfrentarnos con Movistar Estudiantes, pero, qué coño, disfruten hoy como nunca, Belgrado nos espera.

 

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