OPINIÓN | De un triste histérico

Un articulo de: @Charlie_Brabus

Digo de antemano que reconozco ser un histérico, un autoexigente enfermizo y un perfecto infeliz. Pido perdón por ello.

2017 ha sido un año inolvidable para el Madrid, 5 títulos más a las vitrinas dejando una sensación de superioridad muy notable. Más allá de los títulos, 2017 fue impresionante porque el equipo mostraba tener todo en sus manos para marcar una hegemonía a nivel nacional y continental nunca antes vista. Había una plantilla completísima que era gestionada de forma impecable por un entrenador que había sabido cómo manejar esa pléya de estrellas y esa orgía de egos con una naturalidad y sentido común que sorprendía al más pintado. Se termina la temporada con una exhibición en la segunda parte en Cardiff que nos permitió arrollar a toda una Juventus a la que desarbolamos e hicimos parecer un guiñapo. La 12ª llegaba, un año después de haber ganado la 11ª, y con ella se abría el camino a una “dictadura” más que posible y factible que habría que empezar a construir en verano aplicando una máxima sencilla: “Las gallinas que entran por las que salen”.

Y en verano se empezaron a cometer errores (bajo mi punto de vista). Los errores aparecen por sí solos según transcurre la temporada. No es cuestión de ser oportunista, digo esto porque en el mismo verano es imposible ver los errores de una gestión de fichajes. Se pueden intuir pero no salen a la luz en ese momento. Más bien todo lo contrario, la temporada empezó arrollando a Manchester United y Barcelona en sendas supercopas. Y en ese instante llegó otro momento crítico: Se nos proclamó campeón de todo en Agosto. Alabanzas, piropos, predicciones gloriosas… ¡Ojo!, no digo que muchas de esas alabanzas no fuesen merecidas porque cierto es que el nivel visto en ambas supercopas daba pie a pensar que podía ser un auténtica gozada. Pero muchos nos echamos a temblar sabiendo como sabemos por experiencias previas como digieren el alago estos jugadores.

Pues bien, estamos a 8 de enero de 2018 y la situación es:

– En Liga el equipo se encuentra 4º a 16 puntos del líder (que podrían ser 13 de ganar el partido aplazado), a 5 puntos de puestos Champions de forma directa y a 17 puntos del descenso (este dato es solo para hacernos una idea de la situación paupérrima en cuantos a números ya que están tan de moda). El equipo se ha dejado puntos en casa con rivales de la talla de Levante o Betis y fue recientemente aplastado por el líder 0-3. Como regalo nos ofreció un ridículo espantoso en Gerona ante un recién ascendido. Liga TOTALMENTE perdida. Hay que luchar la segunda plaza.

– En Champions se pasó a octavos como segundos de grupo mostrando una inferioridad manifiesta ante el Tottenham en el doble enfrentamiento. Sobre todo en el partido en Londres que acabó “solo” 3-1 por fortuna. Nos espera el PSG en octavos y hasta el más positivo y confiante del mundo, en estos momentos, le dan sudores fríos de pensarlo.

– En Copa se eliminó al Fuenlabrada rozando el más absoluto de los ridículos en el Bernabéu llegando a pedir la hora. Recientemente se ha ganado 0-3 al Numancia en el partido de ida de octavos sellando prácticamente el pase a cuartos pero dejando una imagen lastimosa ante un rival de 2ª división con diez jugadores durante casi media hora. Podemos dar gracias a Guillermo Amor de haber sacado la bola del Numancia en el sorteo.

– Se ganó en Diciembre el Mundial de Clubes siendo el primer equipo que lo gana de forma consecutiva en este nuevo formato. ¿Sensaciones?, pues nada buenas creo yo. En semifinales se suda la gota gorda para ganar 2-1 a Al Jazeera en un despropósito de partido que fue el colmo del caos. En la final se gana 1-0 a Gremio en un partido que se controló de cabo a rabo y se sufrió por momentos debido a nuestra manifiesta y alarmante falta de gol.

– Las Supercopas europea y española se ganaron de forma brillante (2-1 y 5-1 global) a Manchester y Barcelona. Pero me vais a permitir que nos las incluya en este balance de situación actual. No es que quiera olvidarme de ellas, soy consciente del nivel ofrecido y de lo mucho que disfruté viendo jugar a ese equipo. Pero creo que aquello fue un punto de partida de lo actual. El espejo en el que hemos de mirarnos para ver como estamos ahora.

Como he dicho al principio pido perdón por ser un histérico y un autoexigente enfermizo porque con la situación anteriormente detallada no se que le puedo exigir a este equipo. Pero aun a riesgo de que me declaren persona non grata en el madridismo daré mi opinión, cosa que creo es legal a día de hoy. Será solo mi opinión, no pido que nadie esté de acuerdo conmigo ni trato de imponer idea alguna a nadie. Solo la expreso y espero (ni lo pido) que se respete como otra cualquiera.

Intentaré ir por partes de forma cronológica. Sigo pensando que tenemos una muy buena plantilla. Quizás menos experta y menos definitoria cara a gol pero en cuanto a calidad sigo pensando que es muy buena plantilla. ¿Podría ser mejor?, por supuesto. Y ese es el debe que viene desde este verano. Se fue consciente (vamos espero que fuesen conscientes en su momento y no lo hayan visto ahora abrumados por la evidencia) por parte de directiva y cuerpo técnico de la merma en la parcela ofensiva del equipo con las salidas de James, Morata y Mariano. Ante esas salidas solo se repescó a Mayoral que venía de ser descartado en Alemania y se fichó a Ceballos (para mí un gran proyecto de jugador que incluso se le quería dejar cedido en el Betis) para cubrir la posición de James siendo jugadores muy distintos. La estrategia del club estaba encaminada a la contratación de Mbappe y nada más. Y parece ser que era un fichaje más que hecho porque nadie pensó en una estrategia alternativa en caso de no poderse realizar. ¡Cómo no vamos a traer a Mbappe si somos el Madrid!, ¡Vendrá a gatas si hace falta!. Pues no. Por las razones que sean (económicas, deportivas o las que sean) el jugador no vino y ante la ausencia total de previsión nos quedamos con Mayoral. Y no es cuestión de destrozar al chaval, cuyo rendimiento las pocas veces que se le han dado minutos ha sido bastante bueno, pero creo que es más que obvio que no es un jugador de la talla necesaria para ocupar el puesto de 9 en el Madrid. No me parece mal como tercer delantero si él quisiese aceptar ese rol. Se dejó toda esa responsabilidad a Cristiano… y a Benzema.

Cristiano en febrero cumplirá 33 años y, como es lógico, no podemos pedirle 50 goles año tras año para que tape las malas decisiones tomadas. Este año Cristiano en liga lleva 4 goles (bien es cierto que en Champions ha mostrado una eficiencia mayor) una cifra que otrora conseguía en un partido si y en otro también. Pero la edad no perdona a nadie. Cristiano se ha convertido en el segundo mejor jugador de la historia de este club por méritos propios. Cosechando unos números paranormales y extraterrestres que, entre otras cosas, le han llevado a ser el mayor goleador de la historia del club, que se dice pronto. Aceptó venir al club en un momento muy delicado y se ha partido la cara partido tras partido y temporada tras temporada. Forma ya parte de la leyenda de este club y eso es indiscutible le pese a quien le pese. Pero esto no es óbice para decir que esta temporada está ofreciendo un rendimiento más que discreto y que se ha dejado llevar por la corriente desoladora en la que está sumido el equipo. Es solo una pieza más de éste guirigay.

Y debido a este bajón de rendimiento de Cristiano ha aparecido la situación de Benzema. Debo decir que yo siempre he defendido la calidad del francés. Siempre he disfrutado viéndolo realizar ciertos controles y remates. Pero también es muy cierto que su rendimiento desde que se le fichó ha estado muy por debajo de lo esperado. Pero ese rendimiento tan escaso era tapado por la bestia de Cristiano, esa voracidad del portugués hacía que el francés haya vivido relativamente cómodo ya que los goles que se le demandaban a él los marcaba Cristiano con creces. Pero claro, esos números prodigiosos de CR no eran perennes y este año ha llegado el bajón del portugués y, a la vez, se ha destapado la realidad de Benzema. Una realidad deprimente y contundente que nos ha conducido, a quienes incluso lo hemos defendido en muchas ocasiones, a decir que su titularidad actual en el Madrid es absolutamente hiriente. Hace daño a los ojos recordar las ocasiones que ha fallado. Ocasiones vergonzosas que son indignas de un delantero del Madrid. Una actitud la suya que siempre ha enervado al madridismo (sin sangre, desidia galopante, dejadez, indiferencia, etc.) pero que ahora se torna directamente en un cabreo generalizado porque muchos empezamos a pensar que se está riendo en nuestras caras apoyado en la confianza irracional de Zidane. Para colmo de su temporada, vuelve de vacaciones lesionado. Una lesión que parece se notó el día del clásico pero que, curiosamente, no le impidió irse a Dubai de vacaciones y volver diciendo que le duele. En junio creo que es totalmente necesario tomar una decisión con respecto a Benzema.

Pero Benzema no es el único culpable, y el ejemplo lo tenemos en el partido de ayer en Vigo. No estaba Benzema y el equipo dio la misma pena que venía dando. Y aquí surgen varios nombres: Marcelo, Kroos, Casemiro, Varane, Carvajal, Modric, Isco… bueno que narices, ¡Todos!. Ese es el mayor drama, que difícilmente podemos salvar a alguien de esta situación. Ayer quizás Bale nos hizo volver a ilusionarnos un poco con poder contar con el pedazo de jugador que es y que ojala las lesiones le permitan darnos ese plus que tanto necesitamos. Nacho solo por su pundonor, su entrega y su habitual buen hacer es otro a salvar de la debacle de ayer. Keylor hizo un paradón en el penalti pero para mí, pudo hacer algo más en el primer gol ya que se quedó en tierra de nadie posibilitando la vaselina de Wass. Aun así, actualmente, no creo que la portería sea el talón de Aquiles de este equipo. Otra cosa será en Junio, pero ahora mismo me parece un debate insustancial.

La defensa es una verbena deprimente carente de mecanismos que cada partido que pasa hace más aguas. Varane tiene trazas de un central monumental pero su temporada es de un nivel muy mediocre. Ramos, nuestro ilustre capitán, ya sabemos que aun no está en sus fechas. Ahora no le apetece mucho jugar y habrá que esperarle para Marzo o Abril, aunque convendría que este año adelantase su “aparición” porque quizás para esos meses no tengamos ya nada por lo que luchar. Se trajo a Vallejo para sustituir la marcha de Pepe y el maño ha dejado detalles interesantes pero que son escasos debido a que sus minutos son residuales y, normalmente, de poca exigencia. Los laterales son un drama. Carvajal empezó la temporada de forma nefasta debido quizás a que Danilo fue traspasado y su puesto lo ocupó un juvenil que está debutando en 1ª. No le quiero dar palos a Achraf pero es evidente que la competencia que le hacía Danilo no es comparable a la que le pueda hacer el hispano marroquí. Padeció esa enfermedad cardiaca que a todos nos asustó y que felizmente superó. Cuando volvió completó unos partidos muy buenos pero ha vuelto a recaer en la mediocridad coronándose el día del clásico con un partido bochornoso. Pero comparándolo con el lateral izquierdo no está tan mal la cosa. En el lateral izquierdo, y en la figura de Marcelo para ser más concretos, está el auténtico mal de este equipo. Todos nuestros rivales (da igual la categoría) saben que atacar por la banda de Marcelo es sinónimo de éxito. Es algo que, no nos equivoquemos, no viene de esta temporada sino que lo venimos arrastrando durante los años de titularidad del brasileño. No podemos negar lo influyente que ha sido en la parcela ofensiva y la cantidad de partidos que ha desatascado con sus apariciones por sorpresa. Un dechado de virtudes técnicas sin duda alguna, a la par que un auténtico caos táctico. Marcelo compromete al equipo y a sus compañeros.

La temporada pasada fue maravillosa porque Ramos, Casemiro, Kroos, Nacho o quien pasase por allí fueron lo suficientemente conscientes (y físicamente capaces) de que tenían que tapar los agujeros que dejaba y los daños se minimizaron. Pero cuando sus compañeros no llegan a tapar su inmensa espalda, el equipo queda expuesto y a merced de cualquiera. La temporada de Marcelo lleva pidiendo banquillo desde hace tiempo y este año no está la excusa de que no tiene suplente porque se trajo al mejor lateral de la liga la temporada pasada. Theo, lo poco que ha jugado, ha dado muestras de su exuberancia física pero también de una desmedida potencia y una bisoñez propia de la edad. Aun con todo eso yo no pierdo la fe en este chico, pero para poder progresar debe jugar y adquirir confianza en sí mismo y en lo que el equipo requiere de él que es muy distinto a lo que se le pedía en el Alavés. Me gustaría añadir también con respecto a Marcelo que además de un rendimiento deportivo muy deficiente, ha sacado la lengua a pasear en los micrófonos haciendo declaraciones que, para mi gusto, no se deberían permitir a ningún jugador del Madrid y menos aun si éste es segundo capitán. Acusándonos a todos (a mi si porque soy un autoexigente de mierda pero a vosotros que no lo sois también) de estar mal acostumbrados y recordándonos que no se puede ganar siempre. Por supuesto, no se puede ganar siempre. No pedimos eso, pedimos entrega y sacrificio. Pedimos que se respete el escudo que llevan al pecho que es mucho más grande de lo que ellos serán nunca. Ayer, dijo que no pueden hacer nada más. Si esto es así, y ha hablado por él, habrá que dar paso a quien pueda dar ese más. Llámese Theo, Nacho o quien queráis. Pero un tío que ha reconocido que no puede hacer más, para mi es inservible en este equipo. Y echo en falta un tirón de orejas por parte del club. Si, ya sé que vivo en los mundos de Yupi, pero habría que hacerle entender que faltar al respeto al aficionado es algo imperdonable.

Del medio campo pues es que los tres están a un nivel desolador. Casemiro ha perdido esa energía y contundencia que le hacían ser un auténtico valladar. Kroos está demasiado desaparecido y por momentos da la sensación de estar perdido en el campo. Modric, que pareció resucitar en el Mundial de Clubes, muestra síntomas de excesiva intermitencia probablemente debido también a que, como en el caso de Cristiano, la edad no perdona. Isco empezó muy bien la temporada pero en los últimos meses ha recaído en sus males primigenios de sobar en exceso el balón y regatearse a su sombra si es preciso. Kovacic fue parado en seco por una lesión de la que aun creo que se está recuperando y en mitad de ese proceso se le encasquetó la misión de parar a Messi. La misión funcionó 45 minutos, pero desde esa mortal segunda parte del clásico veo a un Kovacic psicológicamente tocado y creo que físicamente lejos aún del 100%. Llorente y Ceballos están siendo meros espectadores de la temporada. El canterano ha dejado algunas dudas en su rendimiento lo poco que ha jugado pero pasa como con los demás, son pocos minutos como para evaluarle en condiciones. Y con respecto al sevillano creo que sus características nos pueden venir muy bien en la situación actual pero Zidane no cuenta con él y se pasa más tiempo en la grada que aportando. Asensio volvió a maravillar en los inicios de temporada y volvió a caerse de nuevo. La prensa ha elevado a los altares a éste chico encumbrándolo como futuro balón de oro y espero que eso no le haya pasado factura porque creo que Marco tiene la cabeza bien amueblada pero tanto canto de sirena puede nublarle y ha de ser constante en su trabajo porque el equipo lo necesita mucho más de lo que él se piensa.

Y todo esto está dirigido por Zidane, ese hombre que cogió un cadáver de equipo en 2016 (más o menos como está ahora) y fue capaz de mentalizarlo de tal manera que ha conseguido un palmarés impresionante para alguien que no tiene carnet y no fue capaz de ganar a La Roda: 1 Liga, 2 Champions, 2 Supercopas de Europa, 1 Supercopas de España, 2 Mundiales de clubes. A Zidane habrá que estarle agradecido siempre por habernos dejado un año imperial con 5 títulos y una gestión brillante. Pero eso no debe estar reñido con criticar (de forma constructiva sin pedir dimisiones o despidos) lo que creo que es evidente, una colección de errores que se vienen arrastrando desde verano encaminándonos a la situación actual. ¿Por qué este año no está gestionando la plantilla como la temporada pasada?, ¿No confía en lo que tiene?, si es así ¿Por qué no lo dijo en verano y pidió más refuerzos u otro tipo de refuerzos?. Y sí confía, ¿Por qué no los da minutos?. La sensación es que la figura de los intocables ha vuelto a tomar el mando del club.

Zidane asiste impasible partido tras partido a una serie de errores reiterativos y sangrantes que estoy seguro que él ve pero que no acierto a entender porque no toma las medidas necesarias sean las que sean. Me parece bien y lógico que diga que confía en lo que tiene pero los hechos le contradicen y el inmovilismo no puede seguir siendo la opción elegida. Hay que tomar decisiones con respecto a varios jugadores, hay que plantearse cambios de sistema y de juego que favorezcan a lo que se tiene en el plantel. Y si ese plantel requiere de alguna nueva pieza pedirla. No podemos seguir dormidos en los laureles de lo ganado porque el fútbol, nos guste o no, se alimenta de presente y el presente del Madrid es incierto. Zidane tiene en su mano dar la vuelta a esto y puede hacerlo porque ya lo hizo una vez nada más llegar. Ha de aplicar nuevas medidas que hagan despertar al equipo. Ha de utilizar los cambios no como una figura retórica en un partido sino como una herramienta que te posibilite vencer y cambiar la cara de una situación adversa. Y saber que TODOS son susceptibles de ser sustituidos, que no pasa nada porque se hace para mejorar al equipo y que no será señalar a nadie por mucho que la prensa lo quiera hacer ver así. Zidane no debe dejarse matar por sus ideas fijas porque tenemos antecedentes no muy lejanos de quienes han caído por sus ideas inamovibles. Las ideas están muy bien y todo entrenador debe tener su guión original pero, a su vez, ese guión puede ser adaptado y enfocado a situaciones concretas y excepcionales. Y ésta situación creo que requiere de algo así.

Pero no me hagáis caso porque insisto en que soy un histérico y auto exigente de mierda. Estoy convencido de que lo normal es estar tranquilo estando 4º en Liga a 16 puntos. Lo normal es estar relajado ante el cruce con el PSG en febrero porque tenemos 12 copas de Europa y nada más. Lo normal es pasarlas canutas en Copa ante un 2ª B y un 2ª. Lo normal es no exigir nada a estos jugadores que nos mal acostumbran porque les exigimos, no ganar, sino estar a la altura del escudo en todo partido que jueguen sea de la competición que sea. Pues será lo normal. ¿Ajo y agua no?.

Pero por favor, lecciones de madridismo las justas y menos de parte de gente que recibe un cheque mensual de RMTV. Porque los cheques no les hacen más madridistas que yo ni que ninguno de los que no los recibimos, ni les hacen tener una opinión más válida. Son solo caras mediáticas que defienden a capa y espada a su fiel pagador que no al club. Nosotros defendemos un sentimiento (ellos también pero normalmente los sentimientos y el dinero son malos compañeros de viaje) que no hay cheque de por medio que pueda pagar, y ese sentimiento requiere auto crítica, requiere explicaciones y requiere exigir reacciones de quienes corresponda. Y no digo que todos los que no cobremos del club seamos así, para nada. A la vista está que el madridismo es muy diverso y cada uno ve la situación como cree conveniente. Solo queda respetarnos mutuamente si es que esto no es mucho pedir.

¡HALA MADRID HIJOS DE PUTA!

 

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