CRÓNICA | EL OJO AL BLANCO | Subidón casero: Real Madrid 87 – 85 UCAM Murcia

Una crónica de: @Javirodespiplanetacb

El Real Madrid consiguió una victoria con tintes de subidón tras el sufrimiento acaecido en Grecia y hoy en el Palacio, todo ello gracias a una labor colectiva y con dos triplazos de Trey Thompkins que levantaron al público.

Tampoco con Rudy

Como ya había avisado Pablo Laso, Rudy y Reyes andaban tocados para hoy, siendo el alero quién se quedó fuera de rotación, una baja importante viendo lo que pasó en los momentos posteriores del partido.

Todo cambió tras Facu

El partido tuvo un antes y un después tras la lesión de Campazzo y eso que ya tuvimos un susto anterior con un rodillazo involuntario en la cara de Thompkins, el caso es que, aunque el encuentro comenzó a un ritmo lento para los intereses blancos, el argentino dominaba bien el tempo del partido hasta que su desgraciada torcedura de tobillo hizo un apagón general en el juego del Real Madrid, casi pensando más en la lesión de su compañero que en el juego y que fue bien aprovechado por UCAM con Clevin Hannah de figura, para irse seis puntos arriba al final del primer cuarto (16-22).

Demasiados fallos

El Real Madrid siguió pecando de prácticamente lo mismo durante los siguientes diez minutos, en un partido jugado a un ritmo muy diferente del que traía tras El Pireo, con un arbitraje en que los contactos no se permitían de igual manera que 36 horas antes, y donde solo alguna acción de Jaycee Carroll o Luka Doncic permitían que UCAM no se marchara con más ventaja de la lograda en el descanso (37-41) merced a un Kloff que veía el aro de un tamaño más grande de lo habitual (15 puntos en una anotación perfecta sin fallo con 5/5). Tocaba remar y mucho en la segunda mitad si los blancos querían llevarse la victoria.

La vida con y sin Doncic

El partido era malo, negar eso sería la evidencia, con un juego anodino, sin prácticamente contraataque y el UCAM buscando las mejores opciones para impedir que el Madrid corriera, sin duda su gran preocupación. No obstante, de la mano de Doncic en dirección de juego y con la gran ayuda de los bloqueos, llegó a ponerse hasta un punto por delante, sin embargo, con la baja de Campazzo, el esloveno no podía jugar todo el tiempo y el cambio por Randle fue mucho más negativo de lo esperado, perdido y con intensidad bajísima, permitió al equipo visitante volver a coger una ventaja de cinco puntos para el último cuarto, aunque, eso sí, el mate con que nos obsequió Taylor, no nos lo quita nadie.

La presión de la vida

Pablo Laso tomó tres decisiones que le podían haber dado el partido antes de la prórroga, meter a Doncic al poste bajo, jugar con la opción de cuatro con Radoncic y seguidamente la zona de presión que casi dio la victoria ante Olympiacos, las tres cosas funcionaron bien pero UCAM no se dejó amedrentar cuando el marcador se estrechó y, con mucha calma, tuvo la victoria en su mano si Sadiel Rojas hubiera metido los dos tiros libres finales y que no hubieran permitido el triple de Thompkins.

Una prórroga con dolor

Hay que reconocer que cualquiera de los dos equipos hubiera sido justo ganador, en el vaivén de canastas finales, la suerte sonrió al Real Madrid y mientras UCAM tuvo posibilidades con rebotes ofensivos de llevarse la victoria, todo se fue al limbo tras otro triplazo definitivo de Thompkins que certificó el liderato blanco en ACB una semana más.

Así terminamos hoy, con Felipe Reyes entrando entre los diez jugadores con más minutos en ACB y esperando el clásico del próximo jueves, mientras tanto, sigan sonriendo.

 

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