Sí se puede

Un articulo de: @resurreccion_93

Vaya por delante que jugar en una competición donde Gareth Bale ha sido expulsado antes que Luis Suarez nos muestra bien a las claras a que nos enfrentamos. No luchamos contra cualquier organización de malhechores, sino contra una de las más abyectas, sucias, viles y resentidas. No defiendo la actitud del galés, se equivocó, pero a lo largo de las dos temporadas y media que el charrúa lleva en España hemos visto muchísimas acciones más alevosas, dañinas y peligrosas que las de Bale sin que al caníbal uruguayo se le haya mostrado siquiera amarilla. Esto nos debe poner en alerta de a qué nos enfrentamos. Es tal la persecución que sufre el Real Madrid a nivel institucional federativo y arbitral con la colaboración de la Liga Profesional que a esta cacería se han unido con descaro y desvergüenza personajes de medio pelo como el destituido entrenador del Depor (ya no recuerdo su nombre), el violento grupo radical del Sevilla con el apoyo implícito del presidente de ese mediocre club y recientemente el al alimón presidente del Villarreal y de Mercadona (tomemos nota madridistas, hay gran variedad de cadenas de distribución, no hay porque elegir la dirigida por un antimadridista) propagando mentiras e insidias debido a su frustración tras perder un partido que iba ganando de forma ilegal. Ya le hubiésemos querido ver en esa misma actitud cuando su equipo fue robado dos años seguidos en su enfrentamiento en su campo contra el equipo de la federación. El último personajillo que se ha unido a la fiesta es el entrenador de un equipo de media tabla para abajo que tras ser incapaz de ganar en el Bernabéu a pesar de jugar toda una parte en superioridad numérica, recibir un penalti a favor y con 3 goles anulados al Madrid, se sintió con el valor de declarar que el árbitro les había perjudicado ¿Hubiese tenido bemoles de hacer esas declaraciones si lo ocurrido hubiese tenido lugar en la cuadra de Narnia? NO. Hubiese preferido quedarse en la grada admirando las evoluciones del hormonado.

A esta esperpéntica situación de desamparo y persecución con flagrantes perjuicios deportivos y linchamientos mediáticos y sociales allí donde nuestro equipo va a jugar, hemos llegado por la inoperancia, desidia, dejadez, laxitud y estupidísima concepción del “señorío” de nuestro educadísimo presidente. Flaco favor le está haciendo al Madrid. Nos desangran antideportivamente y usted no hace nada, observa el asesinato con desesperante inacción. Hemos consentido que Gaspart, ese siniestro y repugnante personaje al que su antimadridismo innato se sumó la humillación de perder a Figo y que este recalara en el Madrid durante su mandato, en una sibilina y perfecta venganza se haya colocado en la Federación como auténtico caballo de Troya, líder en la sombra del movimiento de acoso y derribo a nuestro club, sin que Florentino haya sido capaz de neutralizarlo, incapaz de acometer ni una sola acción en beneficio de nuestro club. Bernabéu formó sobre el campo un equipo imperial, pero sabedor de las envidias destructivas que iba a generar colocó a Saporta como embajador en los estamentos nacionales e internacionales para trabajar en la defensa institucional de nuestro Real Madrid ¿Quién es esa figura hoy? ¿Butragueño? Me da la risa. El Madrid es hoy un  muñeco de tentetieso a nivel nacional, al que se puede dar mandobles sin riesgo de ser penalizado. Por todos lados, federación, árbitros y equipuchos menores con sus patéticas aficiones nos atacan, para beneficio de una Farsa que sonríe ante nuestra desesperante negligencia

Con este hándicap se hace muy difícil conquistar ligas, pero no imposible. Ante este gran obstáculo añadido se requiere un esfuerzo deportivo mayor, una lucha en el campo que exige más ahínco, una determinación indestructible, un empeño inflexible, inaccesible al desaliento… y humildad, mucha humildad. Esta persecución institucional se puede derrotar, se puede doblegar, hace mucho más difícil la victoria, para la mayoría de las instituciones lo haría imposible, pero para el Real Madrid no. Sólo el escudo y la historia ya son un refuerzo que permite estar cerca de equilibrar esas injusticias deportivas, pero no son suficientes, hemos visto durante esta última década cuan cerca nos hemos quedado de superar también esos palos atravesados en las ruedas de la buena lid, muchas ligas se escaparon en el último minuto, por un solo punto, faltó un suspiro. Porque la épica que rodea a este club es un plus único, es una garantía de fuerza extra independiente de los nombres. Los hombres elegidos quedan imbuidos por una leyenda del indomable que los arrastra hacia el no rendirse en ninguna circunstancia y se ha encarnado en diferentes nombres: Di Stefano, Amancio, Juanito, Camacho, Pirri; Michel, Raúl… pero siempre conscientes de que son los hombres y no los nombres. Hombres que vestían esa camiseta aceptando que ese escudo es más importante que ellos mismos y que es el “culpable” real de transformarse en guerreros que vencen los obstáculos más grandes e injustos.

Cuando Ramos, Marcelo o Cristiano piensan que son ellos y no el impulso del escudo los que consiguen las victorias heroicas es cuando llega la debacle. Cuando el hedonismo, la prepotencia, el individualismo y el egoísmo pasan a liderar sus acciones es cuando todo se viene al traste y cuando se hace imposible vencer a ese ruin contubernio antimadridista plagado de asquerosos resortes antideportivos. Estos defectos tan graves en nuestros jugadores son mucho más evidentes en la competición liguera donde la regularidad es fundamental, los fallos de las jornadas 1, 15, 19 o 33 te penalizan por igual, tu falta de actitud ante Las Palmas tira por tierra tu extraordinario esfuerzo ante la Farsa; tu indolencia desidiosa y desesperante en esa infecta cueva antimadridista que es Mestalla desactiva tu gloriosa actuación en el Calderón; tu brillante remontada en Villarreal sólo sirve para tapar el desastre final en el Pizjuan. En la liga todo suma y resta. Todo tiene valor desde la jornada 1 a la 38. Requiere jugadores generosos, dispuestos a sufrir y a estar preparados desde Agosto hasta Mayo, habrá épocas donde las cosas salgan mejor y otras peor, pero la actitud, la concentración, el compromiso, el estar dispuesto a perjudicarse en pos del equipo, el aceptar las suplencias debe ser desde el primer día hasta el último. A mí no me valen 10 o 12 partidos exultantes de forma física y compromiso para después tener las mismas de apatía y cabreos por no jugar. Ese es el gran daño que sufre nuestro club esta última década y para mí culpable al 50% de que se hayan escapado tantas ligas. Creo que con otra actitud e implicación de los jugadores hoy tendríamos en nuestras vitrinas al menos 3 ligas más ¿Dificultades institucionales? Todas ¿Faltas de respeto y latrocinios? Mil ¿Se pueden vencer? Otros no, el Madrid sí. Esta liga no está perdida si los jugadores interiorizan esto. A estas alturas por negligencia de nuestro presidente no se puede cambiar ni a Villar, ni a Arminio, ni a Gaspart. Pero sí se puede entrar al vestuario y exigir a aquellos que pueden revertir este escarnio que sufre nuestro equipo cada Domingo que lo hagan, que se dejen la vida, que olviden sus egos y hagan frente común para ganar esta liga como objetivo prioritario, SI SE PUEDE.

Si Florentino tampoco actúa en este momento en este sentido será otra mancha más en su debe. Espabile, usted y sus jugadores, nuestros jugadores… Salven el honor del club de aquellos que quieren humillarnos, es su obligación, es su deber

¡HALA MADRID Y… NADA MÁS!

 

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