El OjO Al Blanco del Real Madrid 82 (1) – Valencia Basket 57 (0): Diez minutos de Fast and Furious

Una cronica de: @Javirodespi  planetacb

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Pónganse en situación, ustedes van al cine a ver una peli de moda, se sientan cómodamente y según van pasando los minutos, les parece que se han metido a ver un bodrio infumable, pero, de repente, en los últimos 20 minutos, el guión cambia de una manera tan bestial que les engancha hasta el punto de que no pueden dejar de mirar la pantalla ¿Qué opinan luego de lo visto? Pues eso, peliculón donde los haya, como nuestro OjO Al Blanco de hoy en que vimos a un equipo en modo Fast and Furious durante diez minutos, los suficientes para dejar K.O. al Valencia Basket en el primer partido.

Poneos las camisetas, malditos

Por mucho que lo intentemos, estamos todavía muy lejos de parecernos a la NBA y parece que la cosa va mucho más allá de poner una camiseta en cada uno de los asientos. El pobre speaker se desgañitó para que la gente se la colocara “en la muñeca, como falda, estirarla…” y dejar el Barclaycard en un blanco inmaculado, pero no hubo forma, no conseguimos dar ese tinte especial y más teniendo en cuenta que la entrada nos dejaba con solo 8.696 almas y muchos huecos libres.

Hola Rudy, adiós Augusto

El debate del descarte lo cerró Laso en un abrir y cerrar de ojos, el jugador que no disputó ni un minuto en el tercer partido quedó fuera de convocatoria, Augusto Lima vio el partido en la grada y, aunque no sea por hacernos los listos, ya barruntábamos algo en nuestro artículo mañanero sobre quién parecía tener todas las papeletas tras confirmarse la vuelta de un Rudy Fernández que estuvo correcto y que dio pocas muestras de que se le notara la inactividad de su lesión.

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Por Dios, vaya cuarto

No recordamos, en ACB, un primer cuarto tan malo como el jugado hoy por el Real Madrid contra Valencia Basket, parecía que los balones estaban más hinchados de la cuenta y se escapaban por doquier de las manos blancas acumulando pérdidas no forzadas y una obsesión en lanzar de tres sin encontrar acierto ante un Valencia Basket que se confiaba a un gran Romain Sato que hacía bastante daño tanto por dentro como por fuera y a una mejor puesta en escena del equipo de Pedro Martínez que demostraba que venía por el partido.

Y tiro y fallo y tiro y fallo y así hasta catorce veces

Mira que hemos acusado veces al Real Madrid de abusar del triple en días que la bolita no quería entrar, pero creemos que nunca al nivel de lo mostrado por el Valencia Basket en el segundo cuarto, en que se fue al descanso con la friolera de 0/14 triples lanzados, algunos de ellos librados y otros por mor de la buena defensa blanca, que seguía naufragando en ataque,  sin encontrar un buen ritmo anotador y acumulando pérdidas, pero, eso sí, con retazos individuales en el ofensivo, que mezclado con una buena defensa ante la obcecación taronja desde 6’75 a pesar de su inexistente acierto, nos dejaba un parcial de 17-7 y la recuperación del mando en el marcador para los blancos.

La clave fue un cinco

La reanudación se planteaba como decisiva para ver cuál iba a ser el devenir del partido y cuando Valencia metió su primer triple, pudimos pensar que ahí iba a haber un cambio, pero hubo un detalle táctico que empezó a cambiar el encuentro a favor de las huestes blancas, Laso no tiró ni de Ayón ni de Willy para jugar de 5 y dio tal honor a un tal Felipe Reyes que destapó el tarro de las esencias, convirtiéndose en la pesadilla particular de Hamilton y de Dubljevic, a los que anuló completamente en ataque y permitió el despegue de lo que iba a ser un último cuarto para la historia de los playoffs.

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Fast and furious en estado máximo

No sabríamos describir bien el paso que nos llevó desde la mitad del tercer cuarto hasta la mitad del último período, pero lo que vimos fue una máquina perfecta en defensa y en ataque, como si todo lo anterior no hubiera valido y hubiéramos presenciado un simulacro, el Real Madrid se desmelenó haciendo trizas al equipo levantino y con el nombre propio de Sergio Llull que estuvo secundado por todos sus compañeros, inclusive un Jeffery Taylor que se mostraba más incisivo en ataque o un Jaycee Carroll que sigue mostrando su buen estado de forma, acompañados del ya nombrado Felipe Reyes o de un Andrés Nocioni que no es, ni de lejos, el del año pasado, pero que aporta minutos de calidad en situaciones puntuales, suficientes para un parcial final de 35-15 absolutamente demoledor.

Un final tranquilo

El punto y final del partido lo puso Laso poniendo a jugadores como Doncic y Willy a jugar los últimos minutos y permitiendo el descanso de los presuntos titulares como Ayón o un Felipe Reyes que fue despedido del Barclaycard con una sonora ovación, en el lado opuesto de hoy volvemos a recuperar a la figura de Trey Thompkins, que nos recordó otros tiempos (acabó con -3) o Sergio Rodríguez que estuvo completamente negado de cara al aro y con poca incidencia en el juego.

Así terminamos por hoy y nos ponemos rápidamente manos a la obra ante el segundo asalto, nuevamente en el Barclaycard y contra mismo rival que tendrá que recuperar mucho y bien si no quiere irse en franca desventaja a Valencia. La solución a partir de las 21 horas del sábado 4 de junio, pero, por favor, no dejen de sonreír.

 

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