Cómanse ese modelo

Un articulo de: @dhr_1902

Dice el dicho que la historia siempre la escriben los vencedores, y eso parece haber ocurrido con una serie de dogmas que poco a poco han ido calando en el acervo cultural deportivo patrio, uno de esos dogmas es sin duda el del modelo, sin saber muy bien en que consiste esto del modelo, cualquier paisano que te tropiezas en el bar te espetaba la dichosa frase de marras: “el problema del Madrid es que no tiene modelo”, es fruto sin duda a la sobreexposición a las tertulias deportivas radiofónicas o televisivas, que tanto monta, monta tanto, Manolo como Joserra.

Ni que decir tiene que explicar a uno de estos sabios doctores balompédicos que eso del modelo es una milonga de tomo y lomo no sirve de nada, es mucho más difícil derribar una creencia por absurda que sea que ver a un cerdo volando que diría John Benjamin.

¿Pero qué hay de cierto en esta cuestión, si es que hay algo? Examinemos los paradigmas y desvelemos la realidad aplastante.


El modelo Barça:

Nos han vendido por tierra, mar y aire, que el modelo Barça era el ideal para cualquier equipo de elite que se preciara de serlo, años y años ganando títulos terminan por validar cualquier teoría, incluso la pura palabrería es digna de ser escrita con letras de oro en la puerta de los vestuarios…

Según este “modelo”, todo se basaba en ir subiendo de forma constante e ininterrumpida canteranos al primer equipo, podríamos decir que esto ya lo hizo el Madrid de la Quinta del Buitre, pero como nuestros valors y humildat nos impiden tirarnos el moco diremos la verdad, que aquella bendita cosecha subió al primer equipo por falta de dinero, se dio la circunstancia de que aquellos jovenzuelos le daban bien a la pelota y que con Don Alfredo Di Stefano de entrenador y ante la escasez de recursos hubo que echar mano de ellos, más por obligación que porque se tratara de un plan preconcebido, de igual forma en la era Laporta una buena cosecha de jugadores culés ascendieron al primer equipo en una primera etapa que continuó con tino Pep Guardiola, pero siendo justos, se trataba como en la citada época de la Quinta, hacer de la necesidad virtud, como el experimento salió bien, se montó toda una teoría alrededor para vender la idea. Así todos los canteranos triunfaban en el Barsa porque toda la cantera jugaba como el primer equipo, además nos daban gato por liebre al contabilizar canteranos, en Cataluña el fin siempre justifica los medios, Así Pedrito era canterano aunque llevaba allí quince días como quien dice, Piqué también aunque se hincho a jugar partidos en la Premier antes de debutar en La Liga, igual que Cesc…

Eran tiempos en que, con viento a favor, cualquier cosa valía.

Visto con la perspectiva de los años, y tras la salida de Cesc, Pedrito, Bartra, Alcántara, Bojan, Sandro y otros muchos, es evidente, que aquella Arcadia feliz que era la Masía pues no era tal, y que muchos de sus miembros no tenían, ni tienen categoría para jugar en el Barcelona, y eso a pesar “que juegan como los del primer equipo”.

Baste recordar, para confirmar lo que digo, que el ultimo canterano con presencia relevante y asentado en el primer equipo es Busquets.

Con las piezas que tenían hicieron el puzle, y lo que salió fue un equipo con muchos jugadores pequeñitos que tocaban y tocaban el balón, a veces en exceso, aquello no convencía mucho a la parroquia al principio, motivo por el cual quisieron vender a uno de los máximos exponentes del “modelo” el ínclito Xavi Hernández, en realidad lo único relevante de ese equipo fue la irrupción de Messi, el que sacaba brillo a un juego monótono e irrelevante por momentos con dosis de genialidad raramente vistas.

Tan genial es el pequeño argentino, que a ese fútbol se le dio marchamo de histórico, todo era maravilloso y los demás clubes del planeta no sabían hacer la O con un canuto, se convirtió en el estándar al que deberían aspirar todos los “grandes”, lo otro como bien sabéis como han cacareado todos los periodistas del orbe, ni siquiera puede considerarse fútbol. Había nacido el tikitaka…

Ya tenemos dos paradigmas, la cantera y el tikitaka, pero la cosa no podía quedar así, para endulzar el cuento, nos hablaban de la excelencia del modelo y un nuevo concepto que creo recordar que introdujo el Sr. Faus, “el círculo virtuoso”, que era como parece razonable la antítesis  del conocido y renombrado circulo vicioso, es decir, que como las cosas se hacían tan bien en la cantera y el tikitaka era el non plus ultra de los sistemas, pues se ganaban títulos, y con los títulos venían los supercontratos de patrocinio y que aunque las fotocopias ya no se hacían en color por ahorrar, la economía del club era la más saneada del mundo.

Lo cierto es que ese modelo económico era un gigante con pies de barro, para traer a algunas de las piezas más cotizadas del planeta había que pagar mucho más para evitar que Florentino se hiciera con ellos, con el caso Neymar, y ahí empezaron a aparecer grietas en el cascarón, los sobresueldos anti Real Madrid, incluían la no cesión de los derechos de imagen, que quedan de esta manera en manos de los jugadores, así, por su megaestrella Leo Messi, el Barcelona no percibe un duro por ese concepto, lo mismo sucede con Neymar o Suarez y tantos otros que son o han sido, sus enormes fichas se comen todos los ingresos como la carcoma se comería a Pinocho.

Y entonces llegó la ingeniería financiera, esa que básicamente consiste en no pagar los preceptivos impuestos al fisco.

Hoy el club empieza a experimentar lo que algunos veníamos vaticinando desde hace tiempo, que esa gestión, lejos de la humildat y los valors que pregonan a los cuatro vientos, pone en serio riesgo la salud económica del club, que ahora se ve azotada por años de mala gestión tapados por éxitos deportivos innegables…

Ahora Robert Fernández afirma que no hay dinero para acometer según  qué fichajes, que traducido al castellano significa que para mantener a la MSN hay que sacrificar otras piezas, un sacrificio que incluye por supuesto renunciar al tikitaka para jugar al contragolpe de forma más o menos evidente (aunque Luis Enrique use el término menos lacerante para los delicados oídos de los gurús mediáticos de “transiciones”) y no subir ni un solo canterano en un lustro…

Tal vez ante la escasez de dinero contante y sonante, tengan que subir a alguna de las perlas de la cantera de 24 años fichadas en enero a golpe de talonario para evitar el descenso de categoría del Barsa B este mismo año, mucho me temo que esta vez no va a sonar la flauta.

Entre tanto, sin tanto bombo ni tanta filosofía barata, un canterano sin pretensiones trascendentales iba despacito y aparentemente tranquilo directo al punto de penalti del estadio de San Siro para inscribir su nombre en el gigantesco pabellón de la fama del Real Madrid. Lucas haciendo girar la pelota sobre su dedo y con gesto despreocupado era el inesperado invitado al festín en la tanda de penaltis que nos trajo la Undécima.

A diferencia de nuestros archienemigos, nosotros no elevaremos a los altares a la cantera por ello, ni elaboraremos extravagantes teorías sobre los valores y la humildad de Lucas Vázquez, ni nos creeremos inventores del fútbol, sencillamente albergamos en nuestros corazones el cariño a este y a tantos otros jugadores de aquí y de allá, de ayer y de hoy, que han llenado de gloria las vitrinas más gloriosas del Universo fútbol.

Ese es nuestro modelo, ganar. Ganar por cualquier vía, aprovechando cualquier resquicio, usando las debilidades del rival en beneficio propio, abrumándolo con nuestro juego o apelando a la épica, todo vale porque todo es fútbol y la máxima expresión del fútbol es el Real Madrid.

Como nuestro modelo es bastante simplón y deslucido espero que nadie nos lo copie, lo espero sobre todo porque no quiero que nadie alcance las ONCE Champions que nos contemplan o que para que cuando lo alguien las alcance hayamos celebrado ya la Vigesimosegunda.

Al fin y al cabo como me decía un indio irreductible por twitter, el Madrid gana “sólo” porque tiene dinero, tiene plantilla y tiene suerte y esas cosas son difíciles de copiar, supongo que cree que esas tres cosas nos han caído del cielo, no son obra de nuestro ausente director deportivo, ni de una gestión económica estudiada en Harvard  y que la suerte es algo inherente a los equipos que visten de blanco, son de Madrid y tienen ONCE Champions en su palmarés. Una cosa de locos.

Queridos antimadridistas: Cómanse ese modelo.
 

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